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domingo, 20 de diciembre de 2020


VAE VICTIS! Ay de los vencidos! Doña Mencía 1900-1950

 

31. Biografías de represaliados mencianos. Letra C.

 

Los Córdoba Moreno (hijos de Manuel y Vicenta)

De los cuatros hermanos Córdoba Moreno, vecinos de la calle Abajo, se conservan los expedientes de consejo de guerra instruidos contra Pedro y Vicente así como el que incoó el TRMC contra Manuel. Del último de los citados, Raimundo, su nombre figura como incluido en la quinta de 1940, según el listado de quintas republicanas que se conserva en el AHMDM.

 

Conservamos el expediente que se instruyó contra Manuel Córdoba Moreno, de 18 años en 1936, por el TRMC. Durante la guerra formó parte de la 92ª Brigada Mixta en la que ostentaría el grado de sargento. De Manuel Córdoba Moreno se sabía poco en el pueblo y por ello, con fecha del 13 de febrero de 1957, el alcalde José Sánchez, remite un breve informe al Tribunal, antes citado, en la que anota que “dicho individuo”, después del 18 de julio, se fue a la “zona roja de donde no ha vuelto, y según noticias se encuentra en Francia desde que terminó la guerra”. Poco más se añade sobre él en los otros dos informes del comandante de la Guardia Civil de Córdoba y de la Dirección General de Seguridad desde Madrid en la que apostilla que se encontraba en el pueblo al inicio de la guerra “no tomando parte en hechos delictivos” y que después se fue a Francia, donde sigue residiendo después de haber contraído matrimonio según noticias adquiridas por sus familiares” (Madrid, 15 de marzo de 1957).  Fuente: CDMHS. TRMC. Expediente de Manuel Córdoba Moreno Núm. 54437.

También, sobre Manuel Córdoba Moreno se guarda en el CDMHS una ficha general con la siguiente información: Natural de Doña Mencia (Córdoba), 18 años. Campesino. Comunista. Soldado. Serie R Nº 130 Leg 1289. Fol. 82. Antecedentes Sec. Exp. 77412 618.

 

Informe del comandante de información de la guardia civil de Córdoba sobre Manuel Córdoba Moreno. Córdoba 2 de marzo de 1957. Fuente: CDMHS. TRMC. Expediente de Manuel Córdoba Moreno Núm. 54437.  
 

Sobre Pedro Córdoba Moreno, incluido en la quinta de 1929, se afirmará que era un “individuo muy significado de izquierdas y gran alentador de la causa marxista”, según don Antonio Poyato Blanco, añadiendo que “este sujeto se alzó en armas contra el Movimiento Nacional, habiendo sido uno de los organizadores en las Milicias Rojas, pues era el lugarteniente del Jefe de dichas Milicias D. Alejandro Alcaide Redondo” y, finalmente, hace constar que “este individuo acompañado del referido D. Alejandro arrastraron a la zona roja a muchachos jóvenes que nunca fueron significados de izquierdas”. Otro denunciante afirmará sobre Pedro Córdoba Moreno que era de “ideas extremistas, pues en varias ocasiones y en (su) presencia dijo que tenía a mucha satisfacción votar al Partido Comunista en cuantas elecciones se han verificado”. Tanto las aportaciones de uno como del otro serán recogidas en el duro informe que hace sobre Pedro Córdoba Moreno el comandante de puesto de la Guardia Civil el 1 de mayo de 1939, ordenando su detención.

 

Pedro Córdoba Moreno acompañó a don Alejandro Alcaide Redondo a Almagro y después pasó a Campo de Criptana, Jaén y Ciudad Real. En Almagro estuvo diez meses trabajando en obras municipales y después en Campo de Criptana el mismo tiempo. El 2 de abril de 1938 marchó a Jaén -allí contrajo matrimonio con Francisca García Castro, natural de Escañuela, pero vecina de Jaén- donde fue incorporado como Guardia de Asalto el 6 de abril, prestando servicio en la capital otros diez meses siendo trasladado a Ciudad Real donde fue hecho prisionero y allí permaneció hasta la terminación de la guerra. Al final del testimonio aclaró que “el casamiento fue civil y que regresó solo a Doña Mencía dejando a su esposa en Jaén.

 

Declaración de Pedro Córdoba Moreno ante el comandante de la guardia civil de Doña Mencía el 19 de abril de 1939. Fuente: Fuente: ATMTSS. Córdoba Moreno, Pedro PSU Folio 7 / vto. Leg 43-1665 N.º 25433/39.

De acompañar a don Alejandro Alcaide Redondo, “Jefe de las milicias rojas”, a la provincia de Ciudad Real se le acusaría a su regreso a Doña Mencía, según el informe del alcalde Agustín Ortiz, llegando a su villa natal a mediados de abril de 1939. Tras la declaración en el cuartel de la Guardia Civil se ordena su detención que se efectúa el 15 de mayo de 1939. Allí permanecerá detenido hasta el 6 de septiembre, formando parte del grupo que fue trasladado a la cárcel del Cabra y el 4 de mayo de 1940 llevados a la prisión de Montilla, de donde será liberado el 28 de mayo, un año después de haber sido detenido. La vista pública de su juicio se celebró en Cabra el 15 de diciembre de 1939, siendo acusado, como muchos otros, de “ser comunista, de levantarse en armas al estallar el Glorioso Alzamiento Nacional, de practicar registros -lo que no se cita en ninguna de las denuncias que hubo contra él- y de hacer guardias a las personas de orden detenidas”.

 Y más abajo en el texto del Considerando se afirma lo que era usual en procesos semejantes: “la obediencia prestada al comité, el tiempo transcurrido de privación de libertad, la poca entidad del daño causado y las exigencias de las actuales circunstancias”, pero “dada la peligrosidad revelada por el procesado, procede que vaya a un Batallón de Trabajadores con apreciación de la responsabilidad máxima” (el fiscal había solicitado la pena de Reclusión Militar Perpetua). El procesado es absuelto, pero “dada su notoria peligrosidad” que el auditor decida, como así fue con fecha del 31 de enero de 1940, acordando ser destinado durante DOCE MESES EN UN BATALLÓN DE TRABAJADORES. Con fecha del 27 de mayo de 1940 se recibe en la prisión de Montilla el exhorto del juez de Batallones de Trabajadores lo que se notifica el mismo día siendo liberado al día siguiente, “al llevar más tiempo en prisión que la condena impuesta”, como le pasará a tantos republicanos mencianos que sufrieron la misma injusticia, la de ser condenados por sus ideas y haber defendido la legalidad legalidad  constitucional. Fuente: ATMTSS. Córdoba Moreno, Pedro PSU Folio 7 / vto. Leg 43-1665 N.º 25433/39

Pedro Córdoba Moreno también formará parte de la expedición de los 99 mencianos que fueron llevados en enero de 1941 al BDST n.º 55 de San Roque donde estuvieron hasta mediados de mayo de ese año.

 

Vicente Córdoba Moreno

El segundo de los hermanos Córdoba Moreno, hijos de Manuel y Vicenta, Vicente, “se fue de Doña Mencía el 1 de agosto de 1936 hacía Jaén. Más tarde se dirigió al frente de Córdoba donde forman línea en Ovejo, después estuvo en Hinojosa y Porcuna hasta agosto de 1937 que, integrándose en la 92ª Brigada Mixta, Regimiento Jaén, Batallón 365, Compañía 1ª y 4ª Compañía respectivamente, marchan al frente formando línea en Mediana donde permanecen hasta octubre para descansar en Caspe donde ascendió a Cabo. En diciembre de 1937 salen para el frente de Teruel donde luchan en marzo de 1938, fecha en la que asciende a sargento prestando sus servicios como sargento de sanidad para el frente de Levante cubriendo línea en Albocácer disfrutando de permiso hasta el 15 de … en Marmolejo incorporándose a su unidad en Tuéjar (Valencia). En agosto de 1938 salen actuando en la defensa de aquel sector y en septiembre pasan a descansar a Liria donde permanecen hasta diciembre que pasan al frente de Extremadura, ya con la graduación de teniente, prestando servicio como enlace entre la Brigada y el Batallón, suben línea y actúan en el sector de Valsequillo (batalla de Peñarroya o Peñarroya-Valsequillo) en enero de 1939, donde continúan hasta marzo en Requena (Valencia) y allí permaneció hasta la terminación de la guerra”. Sería destinado el 5 de abril a Jefatura de Policía de Villacarrillo.

Vicente Córdoba Moreno llegó a ser teniente de la 4ª Compañía del 1º Batallón de la 92ª Brigada Mixta y será acusado de ofrecerse voluntario para fusilar a uno de los soldados de la compañía, aunque ello lo negaría en el juicio que se siguió contra él una vez terminada la guerra. Con fecha del 8 de agosto de 1939 Vicente Córdoba Moreno estaba en el campo de concentración Coto la Transatlántica de Puerto Real, que llegó a superar los 5.000 prisioneros entre marzo y agosto de 1939 y cuya ficha se conserva en el expediente del consejo sumarísimo que se incoó contra él al término de la guerra.

No sabemos cuándo llegó a Doña Mencía y su nombre no consta en los listados de detenidos de los meses de mayo a septiembre de 1939 -los informes del comandante de puesto de la Guardia Civil, del alcalde y del Jefe de Falange están firmados a principios de 1940-. Sí nos consta que estuvo recluido en la prisión de Montilla a donde llegó el 4 de mayo de 1940, procedente de la cárcel de Cabra. La vista pública del juicio contra Vicente Córdoba Moreno se inició en Córdoba el 28 de enero de 1943, y en la diligencia de lectura de cargos del procesado, el 12 de julio de 1942, declaró que ni se afirmaba ni ratificaba en sus declaraciones anteriores “toda vez que no le fueron leídas y fue obligado a firmarlas”. En el Resultando de la sentencia se afirmará que el procesado, como casi todos los que pasaron por aquella farsa de juicios, era de filiación marxista y que una vez comenzado el “Movimiento Nacional actúa en su contra prestando servicios de armas e interviniendo en registros domiciliarios”; que ingresó en el ejército “enemigo” alcanzando el grado de Teniente” y que el 13 de abril de 1938 se presentó “voluntario para asesinar al soldado Virgilio Santos Álvarez” (otra vez se cambia el segundo apellido)” y ello por “ser persona de orden y tratar de pasarse a la Zona Nacional”.

En muchos casos, la justicia franquista, si es que se puede llamar de esta forma, procesó a republicanos por hechos ocurridos durante la guerra y dentro de las propias unidades militares republicanas. Este fue el caso de Vicente Córdoba Moreno que llegó a ser teniente de la 4ª Compañía del 1º Batallón de la 92ª Brigada Mixta y será acusado de ofrecerse voluntario para fusilar a un soldado de la misma compañía el 13 de abril de 1938 por sospecharse de él que quería pasarse a la zona nacional siendo persona de orden. Rafael Montes Cubero, Guardia Civil y natural de Doña Mencía, afirma que eran rumores del batallón y que le hizo cavar su propia fosa a Virgilio Santos Alted, a quien conocía por ser escribiente de la compañía. Sin embargo, otros soldados de la compañía, Pedro Polo Cubero, de Doña Mencía también, y Pedro Cano Lozano, de Marmolejo, tienen dudas de que Vicente Córdoba Moreno tomase parte en aquella muerte. Vicente Córdoba Moreno afirmaría ante el juez de Cabra el 4 de febrero de 1940 que lo hizo al haber recibido órdenes del capitán de la Compañía.

Al final del texto, lo que no era corriente, se anota que el procesado confesó al principio “su intervención en este hecho, aunque posteriormente se desdice, existiendo en el sumario las declaraciones de dos testigos de la misma unidad -Pedro Polo Cubero y Pedro Cano Lozano, a los que aludimos más arriba- afirmando que dicho crimen lo realizó una patrulla de la que no formaba parte el procesado”. Todo ello no le evitó ser acusado de ADHESIÓN A LA REBELIÓN MILITAR, previsto en el artículo 237 y sancionado en el número 2º del 230, ambos del Código de Justicia Militar y el Bando declarativo del Estado de Guerra, por lo que fue condenado a la pena de MUERTE, por ser autor del delito de ADHESIÓN A LA REBELIÓN MILITAR, siendo aprobada dicha sentencia el 23 de febrero de 1943 en Sevilla por el auditor de guerra , suspendida la ejecución por parte del Capitán General de la región “hasta que por la superioridad se resuelva”, siendo conmutada el 28 de julio de ese año por la inferior en grado, es decir, TREINTA AÑOS DE RECLUSIÓN MAYOR lo que se le comunicaría el 7 de agosto en la prisión provincial de Córdoba donde se encontraba detenido. 

El auditor comunica la conmutación de la pena de muerte impuesta a Vicente Córdoba Moreno. Madrid 28 de julio de 1943. Fuente: ATMTSS. Córdoba Moreno, Vicente PSU Leg 898/24700 N.º 24700.

Con fecha del 16 de noviembre de 1945, Vicente Córdoba Moreno dirige una petición, desde la prisión provincial de Madrid, Carabanchel Alto, al máximo jefe militar de la 2ª Región Militar en la solicita la concesión del indulto de acuerdo con el Decreto de 9 de octubre (B.O. n.º 293) y Orden de 27 de mismo mes (D.O. n.º 245). La propuesta del fiscal sobre dicha petición es negativa y esa será la respuesta definitiva del Capitán General de la 2º Región Militar el 11 de junio de 1946. A finales de ese año Vicente Córdoba Moreno, a tenor del informe que con fecha del 13 de octubre expide el sargento comandante del puesto de la Guardia Civil de Doña Mencía, continuaba en el Penal de Valdemanco en la construcción del ferrocarril directo Madrid a Burgos, en el que se encontraban 103 penados. No sabemos cuándo Vicente Córdoba Moreno obtuvo la libertad y solo nos consta que su causa fue archivada definitivamente el 13 de enero de 1947. Fuente: ATMTSS. Córdoba Moreno, Vicente PSU Leg 898/24700 N.º 24700.

1CDMHS. TRMC. Expediente de Manuel Córdoba Moreno Núm. 54437.

 

 

 

 

sábado, 19 de diciembre de 2020

 

VAE VICTIS! Ay de los vencidos! Doña Mencía 1900-1950

 

30. Biografías de represaliados mencianos. Letra C.

Los Córdoba Moreno (hijos de Pedro y Francisca)

En realidad estamos hablando de dos familias con los mismos apellidos, lo que no era extraño en un municipio pequeño. Una de ellas, los hijos de Pedro y Francisca, Manuel, Antonio y Juan, estaba avecindada en la calle Jaén, 55, mientras que la otra, hijos de Manuel y Vicenta, Pedro, Vicente, Manuel y Romualdo, vivieron en la calle Abajo, 48.

Los tres miembros de la primera familia citada, Manuel, Antonio y Juan (al que nos hemos referido en otra ocasión en este blog) se exiliarían en Francia, según la documentación que ha llegado a nosotros y los testimonios de sus familiares. Así consta tanto de Manuel, adscrito a la quinta republicana de 1922, como de Antonio, incluido en la de 1929. 

Informe del alcalde de Doña Mencía sobre Juan Córdoba Moreno remitido al instructor del Juzgado nº 3 para la reperesión de la Masonería y el Comunismo. TRMC: Expediente de Juan Córdoba Moreno Núm. 29327.
 

En dicho listado, Juan, de la quinta de 1934, figura como detenido en Córdoba. Pero de éste último sabemos tras la consulta del expediente incoado por el TRMC, que, según el informe que remite el alcalde de Doña Mencía al juez instructor del tribunal citado con fecha del 23 de diciembre de 1948, “fue un individuo destacado en la organización local izquierdista y cuando se produjo el Movimiento Nacional, huyó a la zona roja, donde permaneció toda la guerra y fue uno de los que de aquella zona marcharon al extranjero. Hoy, según noticias, se encuentra en Francia”.1 Sobre su actuación en los primeros días de la guerra sabemos a través de la declaración del casero de Camarena, José Navas Polo, que junto a Manuel Mateo Rodríguez y los “comunistas José Mª Moreno Rosa, Juan Córdoba Moreno y Manuel Jiménez Montañéz, estos últimos armados de pistolas” se presentaron en dicho cortijo “amenazando al casero y a su familia para les entregasen las armas y como se negara “procedieron al registro llevándose tres escopetas propiedad del señor catedrático del Instituto de Cabra llamado D. Jaime”. También nos consta que Juan Córdoba Moreno luchó en la batalla del Jarama junto a los soldados mencianos leales a la República Rafael Muñoz Moreno, Juan Córdoba Moreno, Vicente Polo Jurado y Andrés Priego Ojeda. 

Juan Córdoba Moreno, vestido de soldado. Fuente: Álbum familiar.

No regresaría jamás a Doña Mencía. Su hijo Pedro, emigrante en Francia, pudo acudir al entierro. “Mi padre llegó a ser sargento durante la guerra –nos decía Pedro- y quedaría sordo tras nueves meses de hospitalización. Se exilió a Francia y ya no volvería jamás a España. Estuvo recluido al término de la guerra en el campo de internamiento de Barcarès, al sur de Francia, por donde pasaron también otros republicanos mencianos. En el año de 1962 me fui a trabajar a Chàlons-Sur-Marne, en la Champagne, muy cerca de Reims y cuando llevaba cinco meses trabajando recibí un telegrama en el que se me comunicaba la muerte de mi padre cerca de Burdeos. Desde Reims cogí un tren dirección a Burdeos y desde aquí en taxi hasta el pueblo donde estaba mi padre de cuerpo presente”, nos contaba su hijo Pedro Córdoba, padre de María de los Santos Córdoba, alcaldesa de Doña Mencía en la etapa reciente de la democracia. 

Juan Córdoba Moreno en el sanatorio de Burdeos en los años cincuenta del pasado siglo.  Fuente: Álbum familiar.

 

Juan Córdoba Moreno alcanzaría el grado de teniente en la 24ª Brigada Mixta y a continuación os anotamos las fichas que sobre él se conservan en el CDMHS:

Ficha 01: “Secretaría Exp. 50.305. CÓRDOBA MORENO, JUAN. Natural de Doña Mencía (Córdoba Hijo de Pedro y Francisca-Afiliado al P. Comunista-UGT. Ingresó 1930. Sargento en la 24ª Brigada Mixta (SM. Lwg. 9290. Fol. 241. (Ref -SM Leg. 7383. Fol. 395) (Ref. Leg. 3150. Tolo 1. Fol. 33, PS Madrid).

Ficha 02: FICHA SOCORRO ROJO: Socorro Rojo. Boletín de Adhesión: Juan Córdoba Moreno, 32 años, jornalero, Pilarito 15, Partido Comunista . Org. Sindical: UGT. Brigada 24.

Ficha 03. Socorro Rojo: Boletín de Adhesión: Juan Córdoba Moreno, 32 años, jornalero, Pilarito 15, Partido Comunista . Org. Sindical: UGT. Brigada 24. Batallón 95. Solicita ingresar en el Socorro Rojo Internacional. Madrid 12 de enero de 1938. Nª de carnet: 723180. PS Madrid. Leg 315071 Caj. 394 / 96.Más información: Nacimiento: 24 de junio de 1905, Pilarito 15, agricultor, hijo de Pedro y Francisca. Sargento. Comunista: ingresó en 1930. UGT: ingresó en 1930. Ha estado en el frente desde su ingreso en la Brigada. Leg. 903 Sección Militar.

1 CDMHS. TRMC. Expediente de Juan Córdoba Moreno Núm. 29327.

 

martes, 1 de diciembre de 2020

 

VAE VICTIS! Ay de los vencidos! Doña Mencía 1900-1950

 

28 Biografías de represaliados mencianos. Letra C

 

Cejudo Montes, Esteban

El alcalde Esteban Cejudo Montes, marchó a Jaén el 1 de agosto y allí permanecería hasta el término de la guerra. Con fecha del 25 de septiembre de 1939 se abre allí contra él, en la capital jiennense, un procedimiento sumarísimo de consejo de guerra que comienza con la declaración del “inculpado” tres días después, fecha en la que ingresa en la prisión provincial de Jaén. Desde la capital vecina se solicitan a Doña Mencía informes sobre sus antecedentes y su conducta que se remitirán pocos días después (el industrial Miguel Lama Úbeda, el comandante de puesto de la Guardia Civil Antonio Ferrero Peral, el alcalde Agustín Ortiz y el párroco Juan Navas Barba) y debido a que los hechos ocurrieron en otra provincia el tribunal de Jaén se inhibe en favor de la de Córdoba. Esteban Cejudo Montes ingresaría en la cárcel de Doña Mencía el 2 de julio de 1940, procedente de la de Jaén, y allí estuvo hasta el 24 de octubre de este año que ingresa en la cárcel habilitada de Córdoba.

¿Qué papel jugó el alcalde de Unión Republicana Esteban Cejudo Montes durante los días en que Doña Mencía estuvo bajo dominio del gobierno legítimo? ¿Fue una verdadera marioneta en manos de los comunistas del Centro Obrero de Oficios Varios y de Manuel Moreno Rosa su líder? Todo hace pensar que de algún modo fue así, pero este fue el gran dilema de los republicanos de Doña Mencía, entre los que sobresale la figura del maestro de Almagro don Alejandro Alcaide Redondo que tuvo una papel más activo y comprometido que el resto. También lo intentó Antonio Muñoz Priego, mientras el viejo líder republicano Manuel Montes Priego se mantuvo encerrado en su casa en esos días. Esteban Cejudo Montes continuaba la tradición de compromiso republicano que había iniciado su padre Acisclo Cejudo Gómez, fallecido en plena guerra (el 6 de enero de 1938)1 a los 84 años. Esteban Cejudo Montes recibirá críticas muy duras por parte de los conservadores mencianos y de la prensa de la capital cordobesa en su etapa como máximo edil durante el Frente Popular y en la vorágine de los días de julio de 1936 no se mantuvo de perfil sino que trató de influir en las decisiones que se tomaron en esos momentos.

 

El alcalde de Doña Mencía, Miguel Lama Borrallo, dirige una carta al Jefe de la Auditoría de Guerra el 5 de septiembre de 1940 informando que Esteban Cejudo Montes se encuentra detenido en el depósito municipal que no reúne las condiciones sanitarias adecuadas por si correspondiera su traslado. Fuente: ATMTSS. Cejudo Montes, Esteban, SS 43568/1939 N.º 12.695.

Tanto el industrial bodeguero Miguel Lama Úbeda como el párroco Juan Navas Barba lo tienen en buen concepto. El primero afirmará que era su barbero desde hacía muchos años y que lo tenía por hombre serio y trabajador y “poco aficionado a hablar”, matiza. No opina sobre su conducta política aunque sabe que “era completamente opuesto a la religión, oponiéndose a todos los entierros que querían que fuesen católicos”. Añade que “se levantó en armas en contra del Movimiento si bien por sí o inducido por los elementos comunistas que son los que el declarante cree mandaban la detención de personas de orden y la formación de comités que fueron los que operaron durante el dominio rojo”. Miguel Lama Úbeda fue una persona respetada por la izquierda, no sería detenido ni su casa registrada durante el dominio republicano. Todavía en el recuerdo de muchas personas se destaca su generosidad y humanismo.

El cura párroco hace una larga declaración manuscrita en la que afirma que Esteban Cejudo Montes, “a pesar de sus ideas políticas” era un “hombre formal y nada exaltado”. A continuación añade que no consiguió “conservar su prestigio de autoridad” en el asunto de los entierros católicos y que de “su pusilanimidad y cobardía se valieron los comunistas para efectuar requisas y encarcelarnos”, actos que, según el religioso, “ni los mandaba ni los impedía por temor a que lo arrastrasen como otros casos”. Y añade al final que “si algo pudo hacer su menguada autoridad tal vez sirviera para que los comunistas no cometieran crímenes como sucedió en pueblos circunvecinos y que al abandonar el pueblo los dirigentes dieran libertad a los presos”, y el concepto que tiene de él “puede reducirse a estas palabras: un fanático republicano que tuvo la mala suerte de ser alcalde al advenimiento del glorioso movimiento que por su cobardía y pusilanimidad sirvió de pantalla a los comunistas para sus desmanes y que por ser honrado a su manera tal vez evitara mayores males”. También el médico, José Sánchez González, respecto al alcalde republicano, anota que “nada puede decir en contra suya puesto que de él no ha recibido daño alguno”. Los informes tanto del comandante de puesto de la Guardia Civil, como del alcalde y del jefe local de Falange son muy críticos así como los del oficial del Ayuntamiento Manuel Ortiz Alférez, al que destituyó cuando Esteban Cejudo Montes accedió a la alcaldía.

El sargento de la Guardia Civil, Antonio Ferrero Peral, en su informe del 13 de octubre de 1941, hará constar que desde marzo de 1936 cuando accedió a la alcaldía hasta la “iniciación del Glorioso Alzamiento Nacional hizo una labor desastrosa… oponiéndose a todo lo que representara orden y justicia, y rotundamente a que se celebraran entierros católicos”. Además de la formación de diversos comités para la Defensa de la República, añadiría en su informe, “arrojó a las religiosas Hijas de Cristo Rey del Convento para establecer en él las cocinas populares y visitaba con frecuencia los lugares donde tenían detenidas a las personas de derechas mofándose y ensañándose con palabras groseras en ellos” y además en su huida del 1 de agosto se llevó el dinero que existía en la caja del Ayuntamiento”. Luego se precisará que eran 2.000 ptas.

En los mismos términos se expresan, como hemos anotado más arriba, los informes de Agustín Ortiz Fernández, alcalde, y de Francisco Blasco Vizcaíno, Jefe local de Falange. Pero la acusación más dura y de mayor calado proviene de Manuel Ortiz Alférez quien, el 27 de octubre de 1941, además de aludir a la prohibición de los entierros católicos y a los comités que se formaron en los primeros días del golpe de Estado (o Glorioso Movimiento, como era la terminología habitual en aquel momento) refiere que “su actuación como alcalde fue funestísima” y que al ser despedido del Ayuntamiento el alcalde le espetó: “¡De aquí puedes marcharte, no serás admitido mientras yo sea el alcalde, canallas, cavernícolas como tú no entrarán en este Ayuntamiento mientras nosotros mandemos!”. La situación fue tensa, por lo que imaginamos, y después de que el gobernador ordenase la reposición en su puesto de Manuel Ortiz Alférez, uno de las personas que según todas los testimonios estaba muy cercana a posiciones de extrema derecha, el alcalde desobedeció la orden de la máxima autoridad cordobesa.

 

Esteban Cejudo Montes en la declaración ante el tribunal que le juzgaba negará las acusaciones de organizador de los Comités que se constituyeron en el pueblo y de las detenciones, requisas y desmanes que se cometieron, pues apunta, “los organizadores de dichos comités era el elemento obrero, pues él no se metió en ninguna organización”. También negó que insultara -de lo que también le acusó Manuel Ortiz Alférez- a los presos detenidos, y precisa que sí hizo lo posible para que fuesen trasladados del depósito del Ayuntamiento a las escuelas sitas en la calle Juan Valera que era un “lugar más amplio y saneado”. Respecto a los 2.000 ptas que faltaban en la caja, indica que había tres llaves y que la suya se la entregó a su esposa que no sabía la cantidad que había en misma.

 

Sabemos que en julio de 1940 figura como el único detenido en el depósito municipal de Doña Mencía y se abonaron 30 socorros en su concepto (1,40 por día: total 34,50), pero su nombre aparece también como único encarcelado a lo largo de todo el mes de agosto, septiembre y octubre de 1940 hasta el día 24, compartiendo prisión con Manuel Corpas Nadales y Francisco Cubero Úbeda. Con fecha del 5 de septiembre, cuando lleva más de dos meses detenido en el depósito municipal de Doña Mencía, el alcalde Miguel Lama Borrallo, envía un escrito al Jefe de la Auditoría de Guerra comunicando que dicho local “no reúne condiciones sanitarias para tener recluidos un tan relativamente largo período de tiempo, sin detrimento de la salud de los reclusos… por si correspondiera el traslado de este detenido a una prisión de partido o un cambio en el régimen de detención”. Otro escrito y en los mismos términos remite el nuevo alcalde Juan Roldán veinte días después y con fecha del 24 de octubre, el exalcalde republicano de Doña Mencía ingresa en la prisión provincial de Córdoba.

 

Certificado de defunción de Esteban Cejudo Montes, de 57 años, detenido en la Prisión Habilitada de Córdoba, situada en la Carretera Pedroche, indicando que falleció a las 6:30 horas del 12 de enero de 1942 a consecuencia de una Hemorragia cerebral y causa fundamental Arterioesclerosis. Fuente: ATMTSS. Cejudo Montes, Esteban, SS 43568/1939 N.º 12.695.

La primera declaración del encartado Esteban Cejudo Montes ante el juez instructor de Córdoba se llevará a cabo el 8 de octubre de 1941, casi un año después de su ingreso en prisión. Ya llevaba detenido casi dos años. Tras recoger los informes de las autoridades y varias declaraciones, comienza en Córdoba el 22 de noviembre de 1941 el auto de procesamiento y con fecha del 13 de enero de 1942, firmada en Sevilla, “queda concretada la pena correspondiente al delito apreciado” a la de TREINTA AÑOS DE RECLUSIÓN MAYOR. Se ignoraba que Esteban Cejudo Montes había muerto el día anterior a las 6:30 horas a consecuencia de “causa inmediata: hemorragia cerebral. Causa fundamental: Arteriosclerosis”, según consta en el certificado de defunción firmado el 3 de febrero de 1942. No será el único de los líderes mencianos que moriría en una cárcel de posguerra. 2

 

1 Su hijo Esteban Cejudo Montes solo le sobrevivirá cuatro años al fallecer el 12 de enero de 1942 en la cárcel de Córdoba.

2ATMTSS. Cejudo Montes, Esteban, SS 43568/1939 N.º 12.695.