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lunes, 14 de abril de 2014

14 DE ABRIL DE 2014, A LOS REPUBLICANOS DE DOÑA MENCÍA V

 
La calle Arriba, sede del Casino Republicano, hierve de nuevo V

En septiembre de 1905 y con motivo de las elecciones al Congreso de ese año, se producen graves enfrentamientos entre los partidarios del Marqués de Cabra y los de Sánchez-Guerra y el escenario de la discordia es otra vez la sede del Casino Republicano de la calle de Arriba. Según la crónica que aparece en El defensor de Córdoba1 con fecha 13 de septiembre de 1905, el marqués de Cabra, o sus amigos, con el “propósito de perturbar la elección” había nombrado 18 de sus interventores (sic) en un colegio electoral para provocar a los de su contrincante, que actuó, según el periódico, con una “moderación hasta exagerada”. Más tarde, “un propio montado a caballo y a todo galope se presentó en la puerta del Casino Republicano diciendo que el marqués de Cabra había ganado por más de 200 votos, lo cual produjo en los balcones, en el interior y en la puerta del referido casino, nutridas e insistentes vivas a dicho señor marqués, mezcladas con voces de ¡Viva la República!”, lo que, como era lógico, hizo que un grupo de partidarios de Sánchez-Guerra también dieran gritos en favor de su líder. Y en esto que aparece el alcalde, Sr. Vergara, tratando de apaciguar los ánimos y al tratar de poner paz, lo que se supone en un alcalde, fue agredido “y lo mismo los agentes a sus órdenes por varios disparos de armas de fuego y por medio de armas blancas”. En esta ocasión la candidatura de Sánchez-Guerra fue derrotada por 54 votos lo que provocó, que en Doña Mencía reinara “un gran entusiasmo”, según El Defensor de Córdoba.2 También hubo espacio en El Liberal del mismo día para la noticia de la victoria del Marqués de Cabra en Doña Mencía.3

Como vemos las disputas políticas de aquella época no eran sólo dialécticas. Al parecer, la agresión fue repelida por el Alcalde, la policía “y con el auxilio después de la Guardia Civil, sin más consecuencias por fortuna que un herido con un pinchazo leve en el brazo”. Fueron detenidos varios individuos, cuyos nombres no constan en la noticia de prensa, y se recogieron “no pocas armas de fuego de diversas clases y tamaños que fueron encontradas en el local de la sociedad referida”. Además de republicanos y anticlericales, violentos. ¿Faltaba algún ingrediente más? El Diario de Córdoba4 también publicó en su edición del mismo día una noticia breve sobre el incidente señalando que hubo “un tumulto en la plaza pública de Doña Mencía en el que tomaron parte unos quinientos vecinos”. Más tarde, la Guardia Civil calmaría los ánimo, tras personarse en el Casino Republicano, “incautándose de varias armas”.

1 El Defensor de Córdoba. 13 de septiembre de 1905. Web de Prensa Histórica. Ministerio de Cultura
2 El Defensor de Córdoba. 11 de septiembre de 1905. Web de Prensa Histórica. Ministerio de Cultura
3 El Liberal. 11 de septiembre de 1905. Madrid. Fuente: BNE Hemeroteca digital.
4 Diario de Córdoba. 13 de septiembre de 1905. Web de Prensa Histórica. Ministerio de Cultura

14 DE ABRIL DE 1931, A LOS REPUBLICANOS DE DOÑA MENCÍA IV


Y siguen las noticias de actos republicanos en Las Dominicales IV

Anotemos ahora algunas noticias publicadas en Las Dominicales en el último trimestre de 1904 sobre la historia de los republicanos librepensadores de Doña Mencía. Así, con fecha del 9 de septiembre de 1904, aunque los hechos se produjeron a finales de agosto, se da cuenta de los bautismos civiles de Francisca y Nicolás Demófilo y el entierro, también civil, de la niña Libertad Caballero. Todos los socios del Casino Republicano siguieron al cadáver acompañados de la banda, cuyos gastos se sufragaron por suscripción popular. El cortejo se dirigió al cementerio civil “abriéndose paso entre la apiñada multitud, que no bajarían de 500 personas. El presidente del casino, D. Antonio Carretero Navas, “encomió las sublimes ideas del del librepesamiento y aconsejó la unión de todos los amantes de la libertad, para combatir el odioso fantasma del clericalismo, el cual medra a la sombra de los incautos e ignorantes”.1 Unos días después, se solicita a Fernando Lezcano,2 director del semanario citado que represente a los librepensadores mencianos en el Congreso de Roma al grito de “¡Abajo la mentira y el oscurantismo! ¡Viva el Librepensamiento!” Entre los nombres que se citan aparece Manuel Gineta (Güeto), Antonio Carretero, Mariano Recio, Acisclo Cejudo y Manuel Montes, indicando que en la lista de suscripción figura el resto de los socios.

A principios de octubre de 19043, 130 librepensadores mencianos se dirigen a Zuheros para asistir a un entierro civil, y, “después de recibir un fraternal abrazo, se dirigieron a la casa mortuoria donde sacamos el cadáver del inocente niño, colocándonos en dos ordenadas filas a las que se iban uniendo multitud de personas, llegando a hacerse imposible ver la terminación del cortejo”. Pero en la puerta del cementerio católico, al no haber cementerio civil, los esperaba “el forajido y despótico monterilla para que al paso del cadáver por la puerta de la iglesia tuvieran tiempo suficiente los cuervos de salir provistos de los arreos correspondientes y cantarle los responsos para salvar el alma de la inocente criatura”. Aquello fue acto, según el corresponsal menciano Manuel Montes, más bien propio de los tiempos del bandolero José María, pero ante las protestas de la concurrencia “las soeces curianas se encerraron precipitadamente en su madriguera”. Más abajo se da noticia de un casamiento civil en Doña Mencía obsequiado con vinos y licores en el Casino Republicano y de la inscripción civil de la niña Libertad Ordóñez Jurado. A principios de diciembre se publica una nueva noticia sobre un doble bautismo civil: el de Juan Cubero Fernández y Víctor Priego Salamanca. 4
1 Las Dominicales. 9 de septiembre de 1904. Madrid. Fuente: BNE Hemeroteca digital.
2 Las Dominicales. 16 de septiembre de 1904. Madrid. Fuente: BNE Hemeroteca digital.
3 Las Dominicales. 7 de octubre de 1904. Madrid. Fuente: BNE Hemeroteca digital.
4 Las Dominicales. 2 de diciembre de 1904. Madrid. Fuente: BNE Hemeroteca digital.

14 DE ABRIL DE 1931, A LOS REPUBLICANOS DE DOÑA MENCÍA III


Noticias sobre actos civiles y fiestas republicanas III

A partir de ahora, Manuel Montes Priego enviará información a las Las dominicales 1 sobre los nuevos bautismos o entierros civiles que se produzcan en Doña Mencía. Así, en la crónica firmada el 9 de marzo de 1904, aunque publicada dos semanas más tarde, después de “noticiar que han sido expulsados a silbidos los imbéciles misioneros que han estado por aquí dirigiendo los más soeces insultos a la prensa”, se han inscrito civilmente dos hijos de dos matrimonios librepensadores con los nombres de Cristóbal y Libertad.

De nuevo el Casino Republicano y Ayuntamiento estarán a la greña otra vez y con fecha del 7 de este abril se impone una multa, esta vez de diez pesetas por el mismo motivo. En esta ocasión, el presidente presenta un recurso ante el Gobierno Civil de la provincia y alega, entre otras cosas, que el artículo 43 del reglamento de su sociedad, aprobado por el mismo Gobierno Civil, autoriza a tener abiertas las puertas del local social durante la noche y siempre que dentro del mismo se encuentren, al menos, seis socios... Pues “no habiendo ley que impida a los ciudadanos, ya individual ya colectivamente a permanecer unidos durante las horas de la noche, ni mucho menos a cerrar las puertas de su domicilio, privado o social a determinadas horas y al obligarle a hacer se infringen los artículos constitucionales que otorgan la facultad o derecho de reunión pacíficamente y de asociarse para todos los fines de la vida humana sin que exista limitación ni en la ley que regula el ejercicio del derecho de asociación ni en ninguna otra, precepto que faculte a la Autoridad para cerrar las puertas de su domicilio privado o social a ningún ciudadano ni asociación, ni para señalarle el tiempo que han de estar en permanencia en el mismo, por ello recurro...”.

De nada le valdrían tanta retórica jurídica y junto al correspondiente recurso, el alcalde adjuntará un minucioso y largo informe. Como podemos imaginar la pugna política entre conservadores y republicanos se disfrazaba con motivos relacionados con la tranquilidad de la noche menciana. En el primer punto del informe el alcalde precisa que a altas horas de la noche se venían cometiendo en el local del Casino Republicano de la calle Arriba “frecuentes alborotos con cantos, música y baile que impedían o perturbaban el reposo y descanso necesario de los vecinos”. Alude más tarde a la multa impuesta con anterioridad y que fue pagada sin rechistar y rebate jurídicamente la argumentación presentada por el presidente del Casino Republicano señalando que “el derecho de reunión y asociación tiene muchos y naturales limitaciones en las leyes que sería prolijo e improcedente enumerar, bastará decir que en principio, y como todo derecho tiene su límite en el derecho de los demás, viniendo por esto a ser los derechos y deberes correlativos, cosa que desgraciadamente olvidan con lamentable frecuencia estos que se llaman apóstoles de las libertades y regeneradores futuros de la sociedad”.

La dedicatoria final es bastante elocuente de por dónde iban realmente los tiros. Además, prosigue, ¿por qué se pagó antes la multa por el mismo motivo y callaron y ahora presentan el recurso? “¿Es que la legalidad sobre esto se ha modificado desde el día a 19 de febrero último al 14 del actual?” La respuesta del Gobierno Civil es la esperada y con fecha 20 de junio de 1904 llega la comunicación donde se desestima el recurso. Al final, las diez pesetas de multa se pagaron una semana después.

Pero no sería la última de aquel año e incluso antes de que se abonara la multa anterior otra vez estaba el Ayuntamiento a la carga y con fecha 4 de junio se impone una nueva multa,2 esta vez de 15 pesetas, al Casino Republicano por las mismas razones que antes. Otra vez también es recurrida la sanción ante el Gobierno Civil aduciendo las mismas razones que antes y en todo caso se matiza que el ruido que se produce en el local “sería el producido por las conversaciones de los concurrentes”. Y de nuevo el alcalde adjunta un informe al recurso, pero en esta ocasión es más duro con los hechos que se producen por la noche en el casino, según el alcalde, y se cree en la obligación de llamar la atención del gobernador civil sobre “la falta de respeto que demuestra el Casino Republicano a la autoridad que represento... desobedeciendo y menospreciando frecuentemente las órdenes que se les comunican...” Eran duros de roer los socios del Casino de la calle Arriba pues, continúa el informe del alcalde, se pasan “la mayor parte de las noches”ya no es sólo las noches de los sábados-con el local abierto en orgías, borracheras, bailes y cantos que son bastante escándalo para las buenas costumbres de la vecindad...” Esta vez el alcalde no se anduvo con chiquitas. El local del Casino era un auténtico antro de perversión y aquello, ¡faltaría más!, no podía continuar así. El gobierno Civil, como se esperaba, tampoco admitió el recurso esta vez y las quince pesetas se abonaron con fecha 30 de agosto en pagos al Estado.

Antes, el Ayuntamiento había accedido a que se levantara la prohibición de tener las puertas del casino cerradas después de las 12 de la noche, según consta en el acta capitular del 8 de agosto de 1904, y poco después y con fecha 17 de octubre de ese mismo año el presidente de los republicanos de Doña Mencía presenta una petición “pidiendo se amplíe el local que existe para dar sepultura a los que mueren fuera de la religión católica”. La respuesta del Ayuntamiento es bastante indicadora de las diferencias entre unos y otros y por unanimidad se desestima la petición teniendo en cuenta que “por fortuna todavía son pocos los vecinos que mueren fuera de la Religión Católica”. Sin embargo, como veremos más abajo, tenemos noticias de actos civiles por parte de los librepensadores mencianos de aquella época. Durante mucho tiempo el clericalismo y el anticlericalismo habían marcado las diferencias entre derechas e izquierdas en España, y en un pequeño pueblo, como era el nuestro a principios del siglo XX, también se apuntan tales matices políticos. 3

1 Las Dominicales. 25 de marzo de 1904. Madrid. Fuente: BNE Hemeroteca digital.
2 Expediente instruido sobre imposición de multa de quince pesetas a la sociedad Casino Republicano por el Sr. Alcalde D. Ángel Vergara Vargas. Año de 1904. R.5452
3 La información que se cita ha sido obtenida de las Actas Capitulares de 1904 del Archivo Histórico Municipal de Doña Mencía (AHMDM) y de varios expedientes referidos a las Sociedades de Doña Mencía: Casino Republicano (1903-1905), R.5449; expediente instruido sobre imposición de multa de diez pesetas a las sociedad Casino Republicano por el Sr. Alcalde D. Ángel Vergara Vargas, año de 1904, R.5451 y otro expediente instruido sobre imposición de multa de quince pesetas a las sociedad Casino Republicano.

14 DE ABRIL DE 1931, A LOS REPUBLICANOS DE DOÑA MENCÍA II


Noticias sobre actos civiles y fiestas republicanas II

A principios de febrero de 1904, Manuel Montes Priego envía una carta a Las dominicales1, fechada el 27 de enero, en la que con el título de ¡ESO ES COMENZAR A VIVIR!, expone, en primer lugar, que ha sido inscrito en el registro civil de Doña Mencía con el nombre de Demófilo “un hijo del consecuente republicano” Cristóbal Porras Ruiz y de doña Patrocinio Pascual Navas, siendo testigos los librepensadores D. Acisclo Cejudo Gómez y el autor de la carta”. Seguidamente hace constar que se propone crear, dentro del Casino Republicano de Doña Mencía, una “asociación de librepensadores que deben comprometerse a prescindir de la religión católica e inscribir a sus hijos civilmente y llevar a efecto por el mismo medio los casamientos y entierros”. También señala más abajo que “el dignísimo e incansable republicano D. Manuel Güeto Roldán no descansa ni repara en sacrificio alguno para conseguir el engrandecimiento de nuestro partido y de la clase proletaria”. Así, “para aliviar en algo más la crisis, ha arrendado una finca de olivar para que sea labrada colectivamente por los socios de este casino republicano”. También ha comprado “una hermosa casa en la Plaza Mayor”, lindando por su derecha con la casa Ayuntamiento, a donde se trasladará la sede del Casino a partir del 1 de julio. Lo que no sabemos si al final llegó a llevarse a cabo, pues las disputas y desavenencias entre la alcaldía y los republicanos se produjeron a raíz de los ruidos y escándalos producidos en su sede, sita en la calle Arriba.

A mediados de este mes, de nuevo, Las Dominicales2 publica otra nueva crónica de Manuel Montes, en la que, desde la cárcel de Cabra, y con fecha del 15 de febrero, se refiere a la fiesta en la que dicha asociación celebraba el aniversario de la república con un banquete de 75 cubiertos, “donde reinó la alegría y el orden más completo, pronunciando fogosos discursos abogando por la expulsión de las órdenes religiosas y la pronta implantación de la República”. Transcurridas dos horas, fueron encarcelados, entre ellos el que escribe la crónica, por orden del alcalde, bajo “calumniosos pretextos, pasando dos noches metidos en un subterráneo, o mejor dicho en un retrete, con el fango hasta las rodillas”. El alcalde les diría que tenía otras celdasreservadas para sus amigos o para aquellas personas a las que tenía que agradecerles algo”. En la mañana del 13 de febrero, “amarrados como bandidos”, fueron conducidos por la Guardia Civil a la cárcel de Cabra. Todo ello no le amedrenta a Manuel Montes, sino que le “enardece y le honra, esperando que un día se haga justicia y pueda disfrutar de la libertad que se la ha usurpado miserablemente”. En la página 3 del mismo número se hace alusión a la injusta e ilegal detención señalando que ese juez sin conciencia debe merece estar en el calabozo llamándole más abajo “bruto sin corazón”. En la edición del 11 de marzo, Las Dominicales publicaba un breve con la liberación de los tres correligionarios mencianos y ese mismo día aparecía otra noticia sin firma en la que se informa del recibimiento que las autoridades mencianas han ofrecido a tres “cuervos jesuitas”. 3

Más tarde, a primeros de abril, aunque la noticia fue publicada mucho más tarde,4 se produjo un robo en la casa del presidente de la Junta Municipal de Doña Mencía, Vicente Muñoz Chica, cuyos autores “después da haber perpetrado el delito hicieron tres disparos sobre su esposa e hijos y una vez detenidos los autores resultaron ser hermano y sobrino del cacique que fueron puestos inmediatamente en libertad”, lo que demuestra el trato desigual producido con los asistentes al banquete para conmemorar el 11 de febrero de 1873.

1 Las Dominicales. 5 de febrero de 1904. Madrid. Fuente: BNE Hemeroteca digital.
2 Las Dominicales. 19 de febrero de 1904. Madrid. Fuente: BNE Hemeroteca digital.
3 Las Dominicales. 11 de marzo de 1904. Madrid. Fuente: BNE Hemeroteca digital.
4 El País, 21 de abril de 1904. Madrid. Fuente: BNE Hemeroteca digital.

14 DE ABRIL DE 2014, A LOS REPUBLICANOS DE DOÑA MENCÍA I


14 de abril de 2014, a los republicanos de Doña Mencía

A continuación se adjuntan varios textos, extraidos de un capitulo que próximamente va a ser publicado sobre la Doña Mencía de la primera mitad del siglo XX, referidos al movimiento republicano en dicha localidad en los inicios del siglo pasado, en el que destacan varios miembros de las familias Cejudo y Güeto y una persona, Manuel Montes Priego, cuya biografía refleja las vicisitudes de aquellos republicanos de hace más de cien años que, en los núcleos pequeños de nuestra región, lucharon por las ideas del librepensamiento, la libertad y combatieron “el odioso fantasma del clericalismo, el cual medra a la sombra de los incautos e ignorantes”. 

 


Conservadores y republicanos a la greña I

Pocos días después hubo elecciones municipales y mientras El Defensor de Córdoba1 se refería a los festejos que los conservadores de Doña Mencía celebraron por el nombramiento de Sánchez-Guerra como ministro de Gobernación, en los que don Manuel Gan, que accidentalmente estaba en el pueblo, obsequió a sus amigos con un improvisado banquete, El País, denunciaba en su edición del 7 de noviembre de 1903 los Atropellos electorales2 y, pocos días después, las alcaldadas3 de los comicios locales en Doña Mencía. En la primera se hace eco de la enérgica protesta que los republicanos mencianos han elevado contra la “Junta municipal del Censo por los acuerdos tomados por la misma, encaminados a privar al partido republicano de intervención en las mesas”. En la segunda, y con el título de Alcaldadas y monterazos, el prolífico republicano Manuel Montes se refiere a las presiones de los conservadores para lograr el triunfo en las elecciones, señalando que, “después de haber dado el día de la elección una verdadera batida a caza de electores monárquicos para lograr lo que hoy pomposamente llaman el triunfo dedicáronse a inventar algo en el juzgado municipal como en el Ayuntamiento los medios de molestar, zaherir y proporcionar las mayores vejaciones posibles a nuestros correligionarios...Al final, el triunfo, como se preveía, fue aplastante para los conservadores, consiguiendo cinco concejalías, entre las que estaba la de Ángel Vergara Vargas, futuro alcalde, y solo una para los republicanos, la de Acisclo Cejudo Gómez, que no se presentó en el acto de constitución del nuevo ayuntamiento el 1 de enero de 1904, “a pesar de haber sido citado”.4

Pero los enfrentamientos entre los conservadores y los republicanos mencianos, o entre el Casino Republicano y la alcaldía adquirirán un alto grado de tensión a lo largo de 1904 por distintos motivos o excusas. El primero de ellos estará relacionado con la hora de cierre del local, ya instalado en la calle Arriba. Así, y con fecha 1 de febrero de 1904, el Ayuntamiento, muy preocupado por la tranquilidad de los vecinos, amenaza con multar a centro republicano si continúan “los escándalos que a altas horas de la noche vienen produciéndose. Y las amenazas se cumplirán muy pronto, pues con fecha 16 de febrero 5 se inicia un expediente contra el Casino al que se le impone una multa de cinco pesetas por tener, en la noche anterior, “sus puertas abiertas y (haber) concurrencia en al local después de las doce de la noche”. En esta ocasión el Casino, con su presidente Antonio Rodríguez-Carretero Navas a la cabeza, pagó la multa religiosamente, pero el acoso continuará y entonces no se quedarán con los brazos cruzados.

1 El Defensor de Córdoba. 10 de noviembre de 1903. Web de Prensa Histórica. Ministerio de Cultura
2 El País, Madrid. 7 de noviembre de 1903. Fuente: BNE Hemeroteca digital. El titular era Atropellos electorales.
3 El País, Madrid. 10 de noviembre de 1903. Fuente: BNE Hemeroteca digital.
4 Actas Capitulares. 1 de enero de 1904. 1903-1905. AHMDM.
5 Expediente instruido sobre imposición de multa de diez pesetas a la sociedad Casino Republicano por el Sor. Alcalde D. Ángel Vergara Vargas. Año de 1904. R.5451



domingo, 14 de abril de 2013

02 Aniversario de la II República Homenaje a los republicanos mencianos: Güeto, Cejudo y Montes Priego


Anotemos ahora algunas noticias publicadas en Las Dominicales en el último trimestre de 1904 sobre la historia de los republicanos librepensadores de Doña Mencía. Así, con fecha del 9 de septiembre de 1904, aunque los hechos se produjeron a finales de agosto, se da cuenta de los bautismos civiles de Francisca y Nicolás Demófilo y el entierro, también civil, de la niña Libertad Caballero. Todos los socios del Casino Republicano acompañaron al cadáver acompañados de la banda, cuyos gastos se sufragaron por suscripción popular. El cortejo se dirigió al cementerio civil “abriéndose paso entre la apiñada multitud, que no bajarían de 500 personas. El presidente del casino, D. Antonio Carretero Navas, “encomió las sublimes ideas del del librepesamiento y aconsejó la unión de todos los amantes de la libertad, para combatir el odioso fantasma del clericalismo, el cual medra a la sombra de los incautos e ignorantes”.1 Unos días después, se solicita a Fernando Lezcano,2 director del semanario citado que represente a los librepensadores mencianos en el Congreso de Roma al grito de “¡Abajo la mentira y el oscurantismo! ¡Viva el Librepensamiento!” Entre los nombres que se citan aparece Manuel Gineta (Güeto), Antonio Carretero, Mariano Recio, Acisclo Cejudo y Manuel Montes, indicando que en la lista de suscripción figura el resto de los socios.

A principios de octubre de 19043, 130 librepensadores mencianos se dirigen a Zuheros para asistir a un entierro civil, y, “después de recibir un fraternal abrazo, se dirigieron a la casa mortuoria donde sacamos el cadáver del inocente niño, colocándonos en dos ordenadas filas a las que se iban uniendo multitud de personas, llegando a hacerse imposible ver la terminación del cortejo”. Pero en la puerta del cementerio católico, al no haber cementerio civil, los esperaba “el forajido y despótico monterilla para que al paso del cadáver por la puerta de la iglesia tuvieran tiempo suficiente los cuervos de salir provistos de los arreos correspondientes y cantarle los responsos para salvar el alma de la inocente criatura”. Aquello fue acto, según el corresponsal menciano Manuel Montes, más bien propio de los tiempos del bandolero José María, pero ante las protestas de la concurrencia “las soeces curianas se encerraron precipitadamente en su madriguera”. Más abajo se da noticia de un casamiento civil en Doña Mencía obsequiado con vinos y licores en el Casino Republicano y de la inscripción civil de la niña Libertad Ordóñez Jurado. A principios de diciembre se publica una nueva noticia sobre un doble bautismo civil: el de Juan Cubero Fernández y Víctor Priego Salamanca. 4
1 Las Dominicales. 9 de septiembre de 1904. Madrid. Fuente: BNE Hemeroteca digital.
2 Las Dominicales. 16 de septiembre de 1904. Madrid. Fuente: BNE Hemeroteca digital.
3 Las Dominicales. 7 de octubre de 1904. Madrid. Fuente: BNE Hemeroteca digital.
4 Las Dominicales. 2 de diciembre de 1904. Madrid. Fuente: BNE Hemeroteca digital.

01 Aniversario de la II República Homenaje a los republicanos mencianos: Güeto, Cejudo y Montes Priego




Tras una alcaldía de transición, constituida en la sesión extraordinaria del 15 de marzo de 1931, con Pedro Moreno Moreno como jefe de la corporación y con concejales, en su mayoría, propietarios del pueblo, en otra sesión extraordinaria, celebrada tres días después de los comicios municipales del 14 de abril de 1931, es nombrado alcalde de manera interina por el gobierno de la República Francisco Güeto Vargas constituyéndose una Gestora republicana cinco días después formada por el dicho alcalde y Juan Navas Jiménez, Manuel Montes Priego y Antonio Muñoz Priego.

De acuerdo con el artículo 29, según el cual si el número de candidatos era menor al número de concejales que se debían cubrir, en Doña Mencía no hubo elecciones el 12 de abril, pero tras la proclamación de la República se convocaron de nuevo comicios municipales para el 31 de mayo, de cuyos resultados hablaremos más tarde. La II República no llegaría en buen momento en nuestro pueblo.

En la sesión del 17 de abril, como no, se trató del tema que más preocupaba a la corporación, el problema de las subsistencias, por lo que se acordó acordar una cita con los panaderos del pueblo para ver de qué manera se podía abaratar el precio del pan. También, en la misma sesión, fue destituido el jefe de la policía municipal y se da la bienvenida a la República. Más tarde dimitirían dos guardias municipales y un guardia de campo, haciendo constar los primeros que su dimisión era libre y no obedecía a presión alguna.

Pero ahora que se cumplen 82 años de la proclamación de aquella República hablemos brevemente de aquellos republicanos mencianos de los inicios del siglo XX.


Actos republicanos en Doña Mencía a principios del siglo XX
A principios de febrero de 1904, Manuel Montes Priego envía una carta a Las dominicales1, fechada el 27 de enero, en la que con el título de ¡ESO ES COMENZAR A VIVIR!, expone, en primer lugar, que ha sido inscrito en el registro civil de Doña Mencía con el nombre de Demófilo “un hijo del consecuente republicano” Cristóbal Parras Ruiz y de doña Patrocinio Pascual Navas, siendo testigos los librepensadores D. Acisclo Cejudo Gómez y el autor de la carta”. Seguidamente hace constar que se propone crear, dentro del Casino Republicano de Doña Mencía, una “asociación de librepensadores que deben comprometerse a prescindir de la religión católica e inscribir a sus hijos civilmente y llevar a efecto por el mismo medio los casamientos y entierros”. También señala más abajo que “el dignísimo e incansable republicano D. Manuel Güeto Roldán no descansa ni repara en sacrificio alguno para conseguir el engrandecimiento de nuestro partido y de la clase proletaria”. Así, “para aliviar en algo más la crisis, ha arrendado una finca de olivar para que sea labrada colectivamente por los socios de este casino republicano”. También ha comprado “una hermosa casa en la Plaza Mayor”, lindando por su derecha con la casa Ayuntamiento, a donde se trasladará la sede del casino a partir del 1 de julio. Lo que no sabemos si al final llegó a llevarse a cabo, pues las disputas y desavenencias entre la alcaldía y los republicanos se produjeron a raíz de los ruidos y escándalos producidos en su sede, sita en la calle Arriba.

A mediados de este mes, de nuevo, Las Dominicales2 publica otra nueva crónica de Manuel Montes, en la que, desde la cárcel de Cabra, y con fecha del 15 de febrero, se refiere a la fiesta en la que dicha asociación celebraba el aniversario de la república con un banquete de 75 cubiertos, “donde reinó la alegría y el orden más completo, pronunciando fogosos discursos abogando por la expulsión de las órdenes religiosas y la pronta implantación de la República”. Transcurridas dos horas, fueron encarcelados, entre ellos el que escribe la crónica, por orden del alcalde, bajo “calumniosos pretextos, pasando dos noches metidos en un subterráneo, o mejor dicho en un retrete, con el fango hasta las rodillas”. El alcalde les diría que tenía otras celdasreservadas para sus amigos o para aquellas personas a las que tenía que agradecerles algo”. En la mañana del 13 de febrero, “amarrados como bandidos”, fueron conducidos por la Guardia Civil a la cárcel de Cabra. Todo ello no le amedrenta a Manuel Montes, sino que le “enardece y le honra, esperando que un día se haga justicia y pueda disfrutar de la libertad que se la ha usurpado miserablemente”. En la página 3 del mismo número se hace alusión a la injusta e ilegal detención señalando que ese juez sin conciencia debe merece estar en el calabozo llamándole más abajo “bruto sin corazón”. En la edición del 11 de marzo, Las Dominicales publicaba un breve con la liberación de los tres correligionarios mencianos y ese mismo día aparecía otra noticia sin firma en la que se informa del recibimiento que las autoridades mencianas han ofrecido a tres “cuervos jesuitas”. 3

Más tarde, a primeros de abril, aunque la noticia fue publicada mucho más tarde,4 se produjo un robo en la casa del presidente de la Junta Municipal de Doña Mencía, Vicente Muñoz Chica, cuyos autores “después da haber perpetrado el delito hicieron tres disparos sobre su esposa e hijos y una vez detenidos los autores resultaron ser hermano y sobrino del cacique que fueron puestos inmediatamente en libertad”, lo que demuestra el trato desigual producido con los asistentes al banquete para conmemorar el 11 de febrero de 1873.

A partir de ahora, Manuel Montes Priego enviará información a las Las dominicales 5 sobre los nuevos bautismos o entierros civiles que se produzcan en Doña Mencía. Así, en la cŕonica firmada el 9 de marzo de 1904, aunque publicada dos semanas más tarde, después de “noticiar que han sido expulsados a silbidos los imbéciles misioneros que han estado por aquí dirigiendo los más soeces insultos a la prensa”, se han inscrito civilmente dos hijos de dos matrimonios librepensadores con los nombres de Cristóbal y Libertad. 

 

De nuevo el Casino Republicano y Ayuntamiento estarán a la greña otra vez y con fecha del 7 de este abril se impone una multa, esta vez de diez pesetas por el mismo motivo. En esta ocasión, el presidente presenta un recurso ante el Gobierno Civil de la provincia y alega, entre otras cosas, que el artículo 43 del reglamento de su sociedad, aprobado por el mismo Gobierno Civil, autoriza a tener abiertas las puertas del local social durante la noche y siempre que dentro del mismo se encuentren, al menos, seis socios... Pues “no habiendo ley que impida a los ciudadanos, ya individual ya colectivamente a permanecer unidos durante las horas de la noche, ni mucho menos a cerrar las puertas de su domicilio, privado o social a determinadas horas y al obligarle a hacer se infringen los artículos constitucionales que otorgan la facultad o derecho de reunión pacíficamente y de asociarse para todos los fines de la vida humana sin que exista limitación ni en la ley que regula el ejercicio del derecho de asociación ni en ninguna otra, precepto que faculte a la Autoridad para cerrar las puertas de su domicilio privado o social a ningún ciudadano ni asociación, ni para señalarle el tiempo que han de estar en permanencia en el mismo, por ello recurro...”.

De nada le valdrían tanta retórica jurídica y junto al correspondiente recurso, el alcalde adjuntará un minucioso y largo informe. Como podemos imaginar la pugna política entre conservadores y republicanos se disfrazaba con motivos relacionados con la tranquilidad de la noche menciana. En el primer punto del informe el alcalde precisa que a altas horas de la noche se venían cometiendo en el local del Casino Republicano de la calle Arriba “frecuentes alborotos con cantos, música y baile que impedían o perturbaban el reposo y descanso necesario de los vecinos”. Alude más tarde a la multa impuesta con anterioridad y que fue pagada sin rechistar y rebate jurídicamente la argumentación presentada por el presidente del Casino Republicano señalando que “el derecho de reunión y asociación tiene muchos y naturales limitaciones en las leyes que sería prolijo e improcedente enumerar, bastará decir que en principio, y como todo derecho tiene su límite en el derecho de los demás, viniendo por esto a ser los derechos y deberes correlativos, cosa que desgraciadamente olvidan con lamentable frecuencia estos que se llaman apóstoles de las libertades y regeneradores futuros de la sociedad”.

La dedicatoria final es bastante elocuente de por dónde iban realmente los tiros. Además, prosigue, ¿por qué se pagó antes la multa por el mismo motivo y callaron y ahora presentan el recurso? “¿Es que la legalidad sobre esto se ha modificado desde el día a 19 de febrero último al 14 del actual?” La respuesta del Gobierno Civil es la esperada y con fecha 20 de junio de 1904 llega la comunicación donde se desestima el recurso. Al final, las diez pesetas de multa se pagaron una semana después.

Pero no sería la última de aquel año e incluso antes de que se abonara la multa anterior otra vez estaba el Ayuntamiento a la carga y con fecha 4 de junio se impone una nueva multa,6 esta vez de 15 pesetas, al Casino Republicano por las mismas razones que antes. Otra vez también es recurrida la sanción ante el Gobierno Civil aduciendo las mismas razones que antes y en todo caso se matiza que el ruido que se produce en el local “sería el producido por las conversaciones de los concurrentes”. Y de nuevo el alcalde adjunta un informe al recurso, pero en esta ocasión es más duro con los hechos que se producen por la noche en el casino, según el alcalde, y se cree en la obligación de llamar la atención del gobernador civil sobre “la falta de respeto que demuestra el Casino Republicano a la autoridad que represento... desobedeciendo y menospreciando frecuentemente las órdenes que se les comunican...” Eran duros de roer los socios del Casino de la calle Arriba pues, continúa el informe del alcalde, se pasan “la mayor parte de las noches”ya no es sólo las noches de los sábados-con el local abierto en orgías, borracheras, bailes y cantos que son bastante escándalo para las buenas costumbres de la vecindad...” Esta vez el alcalde no se anduvo con chiquitas. El local del Casino era un auténtico antro de perversión y aquello, ¡faltaría más!, no podía continuar así. El gobierno Civil, como se esperaba, tampoco admitió el recurso esta vez y las quince pesetas se abonaron con fecha 30 de agosto en pagos al Estado.

Antes el Ayuntamiento había accedido a que se levantara la prohibición de tener las puertas del casino cerradas después de las 12 de la noche, según consta en el acta capitular del 8 de agosto de 1904, y poco después y con fecha 17 de octubre de ese mismo año el presidente de los republicanos de Doña Mencía presenta una petición “pidiendo se amplíe el local que existe para dar sepultura a los que mueren fuera de la religión católica”. La respuesta del Ayuntamiento es bastante indicadora de las diferencias entre unos y otros y por unanimidad se desestima la petición teniendo en cuenta que “por fortuna todavía son pocos los vecinos que mueren fuera de la Religión Católica”. Sin embargo, como veremos más abajo, tenemos noticias de actos civiles por parte de los librepensadores mencianos de aquella época. Durante mucho tiempo el clericalismo y el anticlericalismo habían marcado las diferencias entre derechas e izquierdas en España, y en un pequeño pueblo, como era el nuestro a principios del siglo XX, también se apuntan tales matices políticos. 7

1 Las Dominicales. 5 de febrero de 1904. Madrid. Fuente: BNE Hemeroteca digital.
2 Las Dominicales. 19 de febrero de 1904. Madrid. Fuente: BNE Hemeroteca digital.
3 Las Dominicales. 11 de marzo de 1904. Madrid. Fuente: BNE Hemeroteca digital.
4 El País, 21 de abril de 1904. Madrid. Fuente: BNE Hemeroteca digital.
5 Las Dominicales. 25 de marzo de 1904. Madrid. Fuente: BNE Hemeroteca digital.
6 Expediente instruido sobre imposición de multa de quince pesetas a la sociedad Casino Republicano por el Sr. Alcalde D. Ángel Vergara Vargas. Año de 1904. R.5452
7 La información que se cita ha sido obtenida de las Actas Capitulares de 1904 del Archivo Histórico Municipal de Doña Mencía (AHMDM) y de varios expedientes referidos a las Sociedades de Doña Mencía: Casino Republicano (1903-1905), R.5449; expediente instruido sobre imposición de multa de diez pesetas a las sociedad Casino Republicano por el Sr. Alcalde D. Ángel Vergara Vargas, año de 1904, R.5451 y otro expediente instruido sobre imposición de multa de quince pesetas a las sociedad Casino Republicano.

sábado, 14 de abril de 2012

Tampones y sellos de la II República

Os adjuntamos una breve muestra de tampones y sellos de diversas sociedades de Doña Mencía durante la II República, que hoy cumple 81 años, incluido el corrrespondiente al Ayuntamiento Constitucional del pueblo.

viernes, 13 de abril de 2012

Doña Mencía, 14 de abril de 1932

Mañana, día 14 de abril, se cumplen 81 años de la proclamación de la II República en España. El ayuntamiento de Doña Mencía, presidido por D. Francisco Ortiz Gan, tras los sucesos de la manifestación del 6 de septiembre de 1931 que provocaron la destitución del alcalde electo a finales de mayo de ese año, D. Manuel Moreno Rosa, discute sobre los actos que debían llevarse a cabo en el pueblo para celebrar el primer aniversario de la República. Pero la situación no era muy favorable a ello. Así, en la reunión celebrada el 6 de abril de 1932 hubo varias propuestas. Mientras unos defendían que dicho aniversario debía celebrarse por todo lo alto, con limosnas a los pobres y banda de música incluida, otros se manifestaban contra de la traída de la banda por “no encontrarse este pueblo en las circunstancias actuales para tales festejos, pues aunque muy amantes de las instituciones republicanas existían muchos, aunque no numerosos, disidentes y gozando ahora de absoluta tranquilidad este pueblo, no sería conveniente excitar los ánimos con manifestaciones de júbilo”. Se concedieron, no obstante, 500 para gastos, cuyo acuerdo fue suspendido en la sesión del 13 de abril de 1932, “fundándose en el estado de opinión bastante extendido en el elemento obrero para no acudir en dicho día a tomar nada de manos de la autoridad como protesta contra la misma República”.

Fuente: AHMDM. Actas Capitulares 1932.

domingo, 5 de diciembre de 2010

La alcaldía democrática de Manuel Moreno Rosa 03

El impulso a la educación de la corporación comunista
Hay poco destacable en la sesión del 1 de julio de 19131, salvo la denuncia que hace Juan Navas Jiménez pidiendo que conste en acta que “los guardias de campo y demás subalternos no cumplen con sus obligaciones”, y en la del 8 de julio se da lectura al Informe presentado por la Junta Local de Primera Enseñanza por la que se acuerda “con urgencia solicitar dos escuelas de niños y dos de niñas para esta villa que con las ya existentes forman dos graduadas de cuatro grados cada una, más el desdoble de las dos de niñas ya existentes”. El gobierno de la II República destacó por el impulso que dio a la educación y, en este sentido, la corporación comunista de Doña Mencía también era consciente del importante papel que jugaba la educación como medio para erradicar el alto analfabetismo de la población menciana. Pero la tensión social subía por momento en aquel verano de 1931. De hecho desde abril a diciembre de 1931 se convocaron 69 huelgas y hubo bastantes alteraciones tumultuarias del orden y el mes de julio fue, sin duda alguna, uno de los más conflictivos. La cosecha de trigo en 1931 se estimaba en Andalucía un 26 % menor que la de 1932 y la de cebada un 53 %, lo que provocó que el paro se extendiera por la mayoría de los pueblos cordobeses. Los jornaleros mencianos mostraron desde el principio su disconformidad con la Ley de Terminos Municipales, dado el escaso término del pueblo, lo que impedía que, tras la recolección de la aceituna, pudieran encontrar trabajo en los pueblos de la campiña. La situación era cada vez más angustiosa.

12 de julio: el Centro Obrero amenaza con ir a la huelga
Con fecha del 12 de julio, Diego Priego Salamanca –consta el V Bº como presidente- y Vicente Polo Jurado, a la sazón también concejales, se dirigen al alcalde, en representación de la Sociedad de Oficios Varios de Doña Mencía, para comunicarle que “debido a la mala situación en la que nos encontramos hace ya bastantes días por estar en paro forzoso de noventa a cien obreros todos en la más grande miseria es imprescindible poder transigir más. No es que nosotros seamos revolucionarios, es por que la necesidad nos lo impone y tenemos que pedir pan para nuestros hijos que de ninguna manera podemos consentir que se mueran de hambre así es que si en el plazo de cuarenta y ocho horas no se da solución a este paro de noventa o cien obreros iremos a la huelga…”. No tenemos noticias sobre el desenlace de aquella petición obrera. En todo caso, el día 22 de julio los alcaldes se reúnen en la Diputación y en dicho acto se acuerda, entre otras cosas, crear una comisión para visitar a varios ministros de Gobierno y que todos los municipios pusieran en marcha el recargo de la décima parte de la contribución territorial e industrial, autorizado por el nuevo Ministerio de Trabajo.


Lo mas significativo de la reunión celebrada tres días después de la remisión a la alcaldía de la petición del Centro Obrero, es el ruego que hace el concejal Juan Cubero Jurado para que sea sometido a la votación de los presentes la propuesta de supresión de la subvención que el ayuntamiento venía abonando al Colegio de Religiosas de Cristo Rey. Por unanimidad se acuerda suprimir dicha subvención.

En la sesión de finales de julio, se trata el tema de las escuelas solicitadas y se da lectura a la comunicación de la Inspección Provincial de enseñanza por la que se propone se acepte un plan consistente en crear sucesivamente las escuelas pedidas ofreciendo incluir en plan urgente la creación de una escuela de niñas y otra de niños más el desdoble de la de niñas y párvulos existentes. Asimismo, se constituye la comisión gestora especial encargada de la inversión de la décima territorial e industrial para la crisis obrera, aludiendo a “la precaria situación de este pueblo de gran población obrera y tan escasos medios como se ha expuesto en reiteradas veces”.
Relación de obras urgentes en Doña Mencía.

Pero habrá que esperar a la sesión extraordinaria del 3 de agosto de 1931 para que el ayuntamiento presente presupuesto de las obras municipales más urgentes que puedan ser atendidas con el crédito que el nuevo régimen ha concedido con objeto de remediar la crisis obrera. Por unanimidad se acordó declarar con urgencia la realización de las siguientes obras:

  • 1. Mejora de la captación de aguas y ampliación de su caudal en las fuentes del Pilarito y Plaza Mayor.
  • 2. Construcción de un mercado público.
  • 3. Ampliación urgente del cementerio civil.
  • 4. Alcantarillado y relleno del arroyo de aguas sucias llamado Povedano.
  • 5. Construcción de un grupo de 25 casas baratas.
  • 6. Obras de consolidación y reforma de la casa ayuntamiento.
  • 7. Reforma del matadero público.

Pero, si hasta ahora, las aguas habían sido más o menos pacíficas entre los miembros de la corporación, en la sesión del 7 de agosto de 1931 se iba a demostrar lo contrario. El regidor síndico, Francisco Gómez Sánchez, acusa a Juan Navas Jiménez, concejal republicano ausente en dicha sesión, a que, en aplicación de la normativa vigente, debería presentar su dimisión como concejal al no tener liquidadas las cuentas como recaudador de las contribuciones especiales del camino vecinal de Doña Mencía a Nueva Carteya. Tras apoyar la propuesta el alcalde presidente, entra en el salón de plenos otro de los concejales republicanos, Juan Cubero Jurado y “sentado que fue manifiesta que costase en acta sin más explicación su dimisión”. Al final, todo, parece ser, fue producto de un malentendido ya que retirará dicha dimisión en la sesión de 14 de agosto, en la que, sin embargo, solicitará un permiso de tres meses, que le fue concedido. En esta sesión se comunica que han sido concedidas a Doña Mencía 11.212 ptas en concepto de anticipo aprobado por el gobierno para obras municipales. Se acuerda que la primera obra que se acometa con dicho crédito sea el pavimentado con empiedro ordinario de la calle San Sebastián.

En estos momentos la tensión social subía por momentos y el gobernador civil clausura varios centros obreros, entre ellos el de Doña Mencía, produciéndose varias detenciones. La prensa más conservadora de tirada nacional se hace eco del “fracaso en Córdoba del movimiento revolucionario de carácter campesino” y en la misma se cita el cierre del centro sindical de Doña Mencía. No sabemos si la intentona era real o todo era producto de la imaginación de Valera Valverde, gobernador civil de Córdoba.

No todo eran malas noticias. Así, en la sesión del 19 de agosto se comunica que en la gaceta se aprueba la puesta en marcha de dos nuevas escuelas para el próximo curso, por lo que debía habilitarse un nuevo local para las mismas y se autoriza al alcalde para que haga las gestiones oportunas “encaminadas a adquirir el material necesario de donde lo crea en las mejores condiciones y a pagar en el presupuesto venidero”. En la misma sesión se habla del proyecto de alcantarillado del arroyo Povedano que, como así ha ocurrido, “ha de determinar un día no lejano la desviación de la circulación rodada por la redonda del pueblo y no por el centro como hoy se hace evitando el peligro y las molestias consiguientes y por si ello no fuese suficiente facilitaría la construcción segura de una barriada de casas”.

Por esas fechas la prensa se hace eco de una hecho ocurrido en nuestro pueblo que, afortunadamente, no tiene que ver, como era habitual en aquel verano, con la cuestión obrera. Nos referimos al timo que sufrió Juliana Moreno y Moreno a la que le birlaron ni más ni menos que dinero y alhajas por un monto aproximado de 3.000 ptas. según ABC y unas 2.400 según POLÍTICA de las de entonces. Una de las timadoras le convenció que el alma del hermano de Juliana, fallecido recientemente, vagaba por el Purgatorio por no haber cumplido cierta cantidad para las Ánimas. Por ello lió en un envoltorio una cantidad de dinero y alhajas al pozo, pues “eso es lo que habían ordenado los espíritus”. Cinco días después, comprobó en en dicho paquete sólo había periódicos.

Final de la experiencia democrática
La intensa actividad -se reunieron en quince ocasiones desde el 5 de junio hasta el 2 de septiembre de 1931- de la primera corporación democrática de Doña Mencía durante la II República iba a terminar pronto, y no por decisión propia sino por factores externos, y no sin antes tomar algunas medidas de claro signo laicista. Así en la sesión del 26 de agosto de cambiaron los nombres de cuatro calles que llevaban nombres de santos -y que continúan todavía cuando se escriben estas líneas-. Así, la calle Santa María a partir de aquel momento tomará el nombre de calle Libertad; las otras tres restantes se dedicarán a tres militares héroes republicanos: la de San Pedro Mártir se dedicará al capitán García Hernández, la de San Sebastián al capitań Galán y la de San José al capitán Sediles. Y en la última, la celebrada el 2 de septiembre lo más sobresaliente fue la concesión de un terreno de 16 metros cuadrados en el cementerio público a Francisco Güeto Roldán para la construcción de un panteón familiar. Cuatro días después más de 50 personas serían detenidas en Doña Mencía y entre ellas el alcalde Manuel Moreno Rosa y otro de los concejales de su corporación acusados ambos de haber instigado el asalto al cuartel de Doña Mencía.


NOTA FINAL: Este texto forma parte del capítulo 06 -La II República en Doña Mencía- del libro que sobre Doña Mencia en la primera mitad del siglo XX está elaborándose.

Antonio Gómez Pérez.

Acceso al texto completo de: La alcadía democrática de Manuel Moreno Rosa.