martes, 30 de marzo de 2010
Las quintas de los soldados republicanos de Doña Mencía (1922-1935) y 07.
La mitad de la quinta de 1930 no está en Doña Mencía al término de la guerra civil. Domingo Buitrago Moreno está en el Batallón de Trabajadores, número 41; Juan Carrillo Moreno, detenido en Montilla y Juan Mª Jiménez León, en Cabra, mientras Manuel Jiménez Montañés, está en Francia.
La de 1931 es la quinta de Agustín Guardeño Muñoz del que en febrero de 1941 se ordena sea puesto en libertad el inculpado pidiendo certificado del tiempo que estuvo en el depósito municipal. También es la quinta de Fernando Moreno Rosa y de Manuel Pérez López, ambos, exiliados en Francia.
En la de 1932 aparecen Pedro Antonio Buitrago Luna, en aquellos momentos detenido en el Batallón de Trabajadores, Nº 209, Juan Contreras Gómez, del que con fecha 29 de junio de 1941 envía certificación desde el Batallón de Trabajadores Nº 21 de Teruel, de Francisco Gómez Jurado, detenido en Valencia, y de Manuel Ordóñez Jurado, exiliado en Francia.
La quinta de 1933 es la de Rafael Muñoz Moreno, nuestro querido amigo Rafael que tantas cosas nos ha contado del pasado de nuestro pueblo y que falleció a finales del año pasado. Él llegó a Doña Mencía, como nos cuenta más abajo, a principios de febrero de 1939 y más tarde, como muchos otros mencianos, sufrió los horrores del batallón de Trabajadores de San Roque. Esto es sólo un fragmento de las varias conversaciones que he mantenido con él quien, a pesar de su sordera y de los años, sigue dando ejemplo de vitalidad y de una generosidad a raudales. Su testimonio, del que este fragmento es sólo un avance, es un ejemplo de sufrimiento de aquella de generación de españoles que la guerra civil marcó para siempre
El final de la guerra nos cogió en Villastar, cerca de Villaespesa, en la Muela de Teruel. Había quien lloraba cuando se enteraron del fin de la guerra. Tuvimos que entregamos y nos llevaron presos una semana a la plaza de toros de Teruel. En la arena estábamos como los guarros tirados al suelo. Tanto la arena como el anillo estaban abarrotados de prisioneros a los que nos daban de comer algunos pedazos de pan y una lata de sardinas. Desde allí nos llevaron en camiones a Zaragoza, aunque nos descargaron en Calatayud. Allí pude escapar y coger un tren para Doña Mencía. Tras un viaje lleno de dificultades Rafael, junto a Conejo y el Rubio Majito llegan a la estación de Doña Mencía a principios de febrero de 1939. Al día siguiente fui al cuartel había cuatro o cinco falangistas en las cocheras de Sánchez y la gente nos recibió malísimamente-. Dimos un rodeo por la calle Recodos hasta llegar a José Antonio en la calle La Virgen –en los Poyatos- donde nos tomaron declaración. En aquel momento había de 20 a 25 detenidos. Desde allí se los llevaban a la cárcel, a Cabra, a Montilla o a Córdoba. A Antonio Muñoz y a Manuel Quince se los llevaron a Cabra.
Después vendría lo de San Roque. Yo estaba en los Ballesteros, me llamaron al cuartel y tras estar detenidos varios días, de tres en fondo nos llevaron a unos 89 mencianos hacia la estación. El 1 de enero de 1940 nos metieron en unos vagones de carga que pasaban a las 12 horas. El destino fue San Roque, en un cerro que hay entre la estación de San Roque y Algeciras –el cerro La Pólvora-, en un fuerte cuadrado que había allí de cuando los moros. Allí estuve ocho meses, aunque cuatro de ellos los pasé en la enfermería. Todas las noches se llevaban a alguien para ejecutarlo y había duros castigos para quien se saltaba las normas. Los trabajos forzados consistían en cargar barriles de alquitrán, sacos de cemento, descargar material de carreteras o del tren. Nos llevaban también al río Guadiaro a por arena o a descargar un barco cargado de cemento -todavía me acuerdo de su nombre, el villa Tordesillas-. Y así desde por la mañana hasta la noche.
En el batallón coincidí con el otro grupo de aquí los textos hablan de 99 mencianos en total-. Eugenio Moreno Rosa nos decía que allí había que estar calladitos. Pocos escaparon de ir a San Roque, los únicos que dejaron fueron José Mª Córdoba y Frasquito el carpintero, (se refiere a Francisco Aceituno Gómez) el mayor, hermano de Vicente el carpintero, casado con la Morronga. ¿Qué habéis hecho en vuestro pueblo para traer tanta gente aquí? Nos preguntaban en San Roque.
De total de compañeros de quinta de Rafael, 19, cuatro de ellos, Juan Pedro Cubero Cantero, Ciriaco Jurado Luna, Julián López Navas y Juan Montañéz Bujalance se encontraban en aquellos momentos en el exilio en Francia, y tres estaban encarcelados, dos en Cabra, Rafael Gan Villatoro será puesto en libertad en febrero de 1941- y Julián Gómez Caballero, y el tercero en Alicante, Romualdo Jiménez Bujalance.
La de 1934 es la de Fausto Ruiz Cubero, el padre de José María Ruiz Vargas, que fue compañero de Rafael Muñoz en San Roque y que pasó parte de la guerra en Madrid junto Francisco Flores y que colaboraron en la salvación de algún menciano de derechas. También es la quinta de Juan Córdoba Moreno, el padre de Pedro Córdoba que figura como detenido en Córdoba y que más tarde se exiliaría a Francia de donde no regresó jamás. Su hijo, emigrante en Francia, pudo acudir al entierro. También es la quinta de Víctor Campos Jiménez, que figura también en el exilio en Francia, compañero de Rafael Muñoz y de Andrés Priego Ojeda. Según algunas fuentes regresó a Doña Mencía, estableciéndose en Granada más tarde. Hay dos exiliados más, Polonio Gómez Moreno y Agustín Montes Flores. Sólo dos figuran como detenidos, uno en Cabra, el sargento Púa, amigo de Rafael y barbero en San Roque, Salvador Bujalance Gómez, y Juan Córdoba Moreno, ya citado. A esta quinta pertenece también Pelagio Montañéz Bujalance, el padre de Pelagio, y un hermano de Fermín Gómez Sevillano, José María (Ramón) Gómez Sevillano.
La quinta de 1935 es populosa, 19 soldados, y no figura nadie como exiliado en Francia, pero el número de detenidos en distintas cárceles del país es elevado: Ramón y Vicente Bujalance Barba, junto a Eugenio Moreno Rosa del que ya hablamos arriba- y Rafael Polo Polo estaban detenidos en Cabra, Benjamín Jiménez Bujalance está detenido en Granada, Manuel Gan Aceituno en Málaga y Manuel Gómez Moreno en Granada, del que en enero de 1941 se comunica que se halla a disposición del juzgado número 6. Juan José Luna Muñoz figura como detenido en el 2º Batallón de Trabajadores en Jaén.
NOTA: La carpeta de la que hemos extraído esta información contiene las quintas rojas de 1922 a 1935 (inclusive) más la de 1942, de la que hablaremos más abajo.
lunes, 29 de marzo de 2010
NOTICIAS SOBRE LOS TEMPORALES TAN EXCESIVOS DE AGUA
(1 de febrero de 1655), Acta Capitular del Archivo Histórico Municipal de Doña Mencía.
"Los temporales de nieve y lluvias contínuas que se estan experimentando..."
(31 de diciembre de 1757), Acta Capitular del Archivo Histórico Municipal de Doña Mencía.
"Las calzadas y caminos de las entradas de este pueblo y el Puente sin poderse caminar por ellos y arruinados con motivo de las dilatadas lluvias y temporales ocurridos..."
(26 de abril de 1800), Acta Capitular del Archivo Histórico Municipal de Doña Mencía.
Mal invierno hemos pasado por las lluvias tan abundantes que hemos soportado. ¿Tenemos noticias de lluvias copiosas en el pasado? Tenemos información de momentos de lluvias numerosas, aunque es difícil, por razones obvias, averiguar en qué momento de los siglos pasados se pudieron producir momentos de pluviometría tan alta. En las actas capitulares del Archivo Histórico Municipal de Doña Mencía se guarda información valiosa sobre las cosechas en el pasado y sobre las referencias a malos temporales.
Así, en el acta del 1 de febrero de 1655 se habla de los "temporales tan excesivos de agua que están haciendo de no poder trabajar...". Dos años después en las actas del 26 de febrero de 1657 se alude a otra pequeña catástrofe al no poderse pagar los débitos atrasados del Pósito al estar los campos "...tan destruidos por la gran tempestad que por nuestros pecados Dios Nro. Sr. nos fue serbido de enviarnos de piedra en el mes de mayo donde quedaron todos los frutos destruidos y asolados..."
Y a mediados de marzo de ese mismo año (1657) se hace público un decreto para adereçar las entradas de esta villa y empedrar las calles por haber mucha necesidad de ello. Así, se decide "adereçar la calzada que va desta villa a la fuente y pilar de donde todos los vecinos se sirben para el abasto del agua y labadero -siempre se habla de la fuente de La Ataxea, situada la norte de la villa- por estar desempedrada y mal tratada y también un barranco que está en medio de la fontanilla del camino de la fuente entrada desta villa= ¿la fuente de la cruz del Muelle? y otro barranco de la entrada de Cabra= y otro barranco de la entrada de esta villa del camino de Granada= las cuales entradas están tan rotas y tan perdido el camino que no se puede pasar y puede subceder una gran desgracia en persona o cabalgadura..."
Eran otros tiempos y los efectos de los temporales nefastos acarreaban malas cosechas y hambrunas. Ahora, afortunadamante, las cosas han cambiado pero la naturaleza, al final, siempre cobra factura. Y las noticias sobre el mal tiempo continúan: en el acta del 1 de noviembre de 1657 se hablan de los efectos producidos en la cosecha de uva por la "niebla y tempestad que Dios mi señor fue servido de enviar a esta villa el año pasado...".
El acta del 18 de febrero de 1663 también se refiere al "tiempo tan grande de aguas" y a los efectos que han provocado en el Pósito y en febrero de 1669 se comenta que "la calzada que va a la carnicería (en la calle Arriba) en tiempo de aguas no se puede pasar a dha carnicería por aver aguas manantiales en el tránsito...".
En ocasiones, las consecuencias eran verdaderamente desastrosas. Casi un siglo después de la última referencia citada, a finales de diciembre de 1757, de nuevo una crisis grave azota Doña Mencía. Así se expresa textualmente en el acta capitular del 31 de diciembre de 1757: "Los temporales de nieve y lluvias contínuas que se estan experimentando son motivo que los muchos pobres jornaleros... están pereciendo por la falta de trabajo y con bastante aflicción han accedido en quadrillas pidiendo se les socorra prestándoles algún trigo del Pósito dando a cada uno fanega y media de trigo (del Pósito) a pagarlas con crecer de un celemína por fanega el día de Santiago...". Así funcionaba el Pósito, que ahora estamos descubriendo gracias al magnífico trabajo del arqueólogo director de las obras, Ángel Rodríguez Aguilera. Pero de ello hablaremos en una pŕoxima entrada.
Y como cierre, otra noticia de las dilatadas lluvias. Así, en el acta del 26 de abril de 1800 se habla del mal estado de "Las calzadas y caminos de las entradas de este pueblo y el Puente sin poderse caminar por ellos y arruinados con motivo de las dilatadas lluvias y temporales ocurridos..."
viernes, 12 de febrero de 2010
Una del Archivo Municipal, 1737
domingo, 21 de septiembre de 2008
Perlas del Archivo Municipal de Doña Mencía 09
Sin cine en la fiestas de San Pedro de 1924
No pudo ser. No se pudo disfrutar en el pueblo de las maravillas del séptimo arte. ¿Se había podido ver con anterioridad alguna película en el pueblo? No lo sabemos. Y es que el precio que se pedía por la proyección durante las noches del 29 y 30 (de abril) fue considerado excesivo. Además de abonar las 600 pesetas por las dos funciones, el Ayuntamiento tenía que correr con los gastos de viaje del operador y transportista así como poner dos palos y un telón -tampoco había que ser muy exigente en el acondicionamiento del espacio-, pues con poca cosa se podía proyectar. Bastaba con colocarlos en la plaza del pueblo y proyectar desde el balcón del Ayuntamiento o del Casino, como en “Cinema Paradiso” de Giuseppe Tornatore. El alcalde de Doña Mencía consideró que el gasto que representa el cine era excesivo. Había que esperar a mejores momentos. Adjuntamos la carta que se recibió en el Ayuntamiento y la respuesta a la misma.
Fuente: AHMDM. 1924. R-5666
jueves, 17 de julio de 2008
Doña Mencía en los Archivos del Estado 02
miércoles, 9 de julio de 2008
Doña Mencía en los archivos del Estado 01

La red nos depara, afortunadamente, sorpresas positivas. Así, en un magnífico blog sobre la recuperación de la memoria histórica y que aconsejo vivamente consultar –en el último post sobre Negrín se reseñan algunos fragmentos del artículo publicado por Ángel Viñas en El País del martes 8 de julio de 2008 y también podéis hacer una visita virtual a
Como muestra de los documentos digitalizados que pueden ser consultados en PARES os mostramos la primera página del Expediente de información y licencia -conservado en el Archivo General de Indias- del pasajero a Indias Juan Pérez de Doña Mencía, natural de Sevilla, hijo de Pedro Pérez de Doña Mencía e Inés González, con su mujer Catalina Díaz, natural de Sevilla, hija de Francisco Díaz e Inés Gómez, y con sus hijas Mayor y Ana, como criados de Juan de Ocón y Trillo, a Costa Rica. El expediente está fechado el 23 de junio de 1603. Ya hablaremos en otros post de las joyas que podemos encontrar en este portal.
viernes, 4 de julio de 2008
Perlas del Archivo Histórico Municipal de Doña Mencía, 09
Destrucción de dos hornos de pan cocer ilegales, 1651
En el acta de cabildo del 11 de diciembre de 1651 podemos leer un documento interesante a través del cual podemos entender mejor el funcionamiento de una villa de señorío, como era
sábado, 28 de junio de 2008
Perlas del Archivo Histórico Municipal de Doña Mencía, 08
Las nuevas Casas Capitulares de Doña Mencía, 1728
Nos referimos obviamente –mire la fecha- al primer edificio que albergó a las casas del Cabildo o Casas Capitulares de Doña Mencía, allá por el año de 1728. Y es que era absolutamente preciso tener una sede digna, eso solicitan los miembros de la corporación municipal –esta expresión no se utilizaba entonces- en la reunión celebrada el 3 de marzo de 1728, pues el quarto que sirve de presente para los cavildos que se ofrecen linda con el Pósito de esta villa –junto a la torre actualmente demolida en los años veinte del pasado siglo- y este necesita dicho cuarto para la ampliazión y recogimiento de granos. Había que aprovechar la ocasión pues Benito Guijarro quiere vender la casa y, a juicio de los miembros del Cabildo, es el sitio más a propósito para la formazión de dhas casas y lindan con dho corral de dho Consejo –el Cabildo ya tenía antes un corral en la plaza del Pradillo en el que se encerraban los toros para los capeos-. Y hasta hoy el Ayuntamiento ocupa una posición central en la plaza por antonomasia del pueblo, la antigua plaza del Pradillo.
Dibujo del Pósito, anejo al Castillo de Doña Mencía.
Actas Capitulares de 1758.
Perlas del Archivo Histórico Municipal de Doña Mencía, 07
El nuevo Corregidor debe impedir que en el pueblo haya vicios, escándalos y mujeres de relajada vida, 1753
Así consta en el título que presenta el nuevo corregidor de Doña Mencía D. Antonio Gamir Ramírez de Arellano, vecino de la villa de Priego, nombrado por el señor de la villa el Excmo Señor Conde de Oñate, Duque de Sessa y Vaena, mi señor. El cabildo municipal en que se recibió al nuevo Corregidor de la villa de Doña Mencía se celebró el 13 de junio de 1753, en el que tras prestar juramento, el señor Dn Juan Joseph Roldán Galiano, alférez mayor y teniente de corregidor de la villa de Doña Mencía, le entregó la bara alta de Justicia. En el título del nombramiento se expresan las obligaciones del nuevo Corregidor, entre las cuales figuran las de conservar los términos de la mencionada villa que se renueven sus mohones y linderos… y , asimismo, se encargará de cuidar las escuelas públicas en que se enseña a los niños la doctrina cristiana, leer y escribir y zelareis la conservación de los Hospitales, posito y Propios de la rreferida mi villa sin permitir que en el distrito de buestra Jurisdizion haiga vizios, escandalos, ni mugeres de relaxada vida, como ni tampoco garitos, ni juegos, por hordenes Reales y pragmaticas de estos Reinos.
Y desde entonces Doña Mencía es una de las villas, cuyos vecinos son modelo en el cumplimiento de sus deberes morales como súbditos honrados y cumplidores de la moral.
sábado, 21 de junio de 2008
Perlas del Archivo Histórico Municipal de Doña Mencía, 06
Noticias sobre el primer maestro escuela del pueblo, 1632
¿El primer maestro? Bueno, el primero cuyo nombre aparece citado en el Libro del Concexo de la villa de Doña Mencía que a de estar en poder del escribano de ella por mando de don Juan Delibro corregidor de la billa de Baena y estado en el año de 1615. Así comienza el libro que recoge las Actas Capitulares de las reuniones de Cabildo de Doña Mencía, cuya jurisdicción, hasta 1654, dependía de Baena sometida al mismo señor, el duque de Sessa y Baena. El libro recoge las actas desde el 19 de noviembre de 1615 y su finalidad principal era hacer constar todo lo relacionado con la buena administración de la villa y las penas que se deben imponer a los no cumplidores.
Las primeras actas de las reuniones de Cabildo nos suministran información muy interesante sobre los arrendamientos de los pastos del término –el ramón de la dehesa del Castellar se remató en Fernando Ortiz de Porras por el 29 de noviembre de este año de 1615 hasta el domingo de Ramos de 1616 en 36 reales pagados el dicho domingo- o que en la villa sólo hay –acta de 15 de enero de 1618- un tienda de especería azúcar, cintas y papel blanco cuyo pago como derecho de veintena –que cobraba el señor- ascendía a 44 reales-.
Ya comentaremos algunos otros aspectos interesantes sobre
En el acta correspondiente al año 1632 y con fecha de 21 de agosto se expone que ha llegado al pueblo Gerónimo Martones al que se nombró maestro de enseñar a leer y escribir y contar a los niños y buena doctrina, por cuya parte se le ha significado padecen necesidad por ser lugar corto y de pocos vecinos y que no puede pasas sin que se le de alguna ayuda de costa acordaron pareciéndoles ser justo dar al dicho maestro el tiempo que asistiera en el dicho oficio tres ducados cada un año de salario…
¿Cuánto tiempo estuvo en el pueblo? No sabemos mucho del tal Gerónimo ni cómo atendía a la diversidad en su aula. ¿Cómo alcanzaba las competencias básicas su alumnado? Aunque la pregunta principal es ¿cómo llegaba a fin de mes?
jueves, 19 de junio de 2008
Perlas del Archivo Histórico Municipal de Doña Mencía, 05
1800, Edicto para preservar al pueblo de los efectos del contagio
Los cuatros jinetes del Apocalipsis (la guerra, la muerte, el hambre y la peste) rondaron con demasiada frecuencia
Adjuntamos un fragmento del edicto mandado publicar por las autoridades municipales que formaban
EDICTO
El incesante desvelo que este Concejo y Junta desea preservar a estos vecinos del Contagio de Peste en que la actualidad por la infinita voluntad y misericordia de Dios Nro Deñor se haya libre este Pueblo hace adoptar todos los medios oportunos para precaver las funestas consecuencias que serían irremediables si la divina majestad descargase sobre esta villa y sus habitantes el brazo de sus justicia: Ello es que con el mayor dolor, experimenta su rigor la ciudad y plaza de Cádiz, puesto de su bahía Sn Lucas y otros cuyos abitantes se hayan sumergidos en la mayor aflicción y desgracia conceptuándose víctimas de un Dios enojado y ofendido por los pecados de los hombres: ¡qué sería de los vecinos de esta villa de Dª Mencía si experimenta igual destino biesen en breves oras faltar de su lado ya al Padre,
A este fin como principal remedio para contener el azote de la majestad divina ha determinado dho Ayuntamiento con anuencia de su M R Mtro Ex Pro pl fr. Josef Dias Prior del Convento Parroquial de esta villa se hagan rogativas a Dios ntro Sr por termino de nueve dias con Presesión Gral el cinco del proximo octubre para que por medio de ellas y de la interposición de la soberana Reyba de los Ángeles María Sra Nra de Consolación y Sr San Pedro Mártir de Verona patronos de esta villa y del Sr Sn Sebastián se digne difundir sus piedades en este Pueblo y demás del Reyno y asimismo ha resuelto que por estos vecinos se observen los particulares siguientes: …
miércoles, 18 de junio de 2008
Perlas del Archivo Histórico Municipal de Doña Mencía, 04
El reducido término de Doña Mencía y la falta de grano 04
En el acta capitular del 7 de junio de 1753 –hace 255 años- y respondiendo –con toda verdad- a una carta del corregidor de Córdoba, en cuyo interior se incluía otra del Asistente de Sevilla, se afirma, en su capítulo uno, que el término de Doña Mencía es mui corto que por lo más dilatado tiene un cuarto de legua y por otras partes menos y así la siembra dél es mui limitada y nunca alcanza para el avasto común que siempre se surte de otros pueblos por lo que todos los años es mediana la cosecha de granos y semillas y en el presente -1753- mui estéril así por lo que toca a trigo y cevada como de dhas semillas por la mucha falta de lluvias.
Y así hasta hoy. Nuestro término es uno de los más pequeños de la provincia y en el que la superficie dedicada a grano, en la mayor parte de los años, no conseguía abastecer la población de Doña Mencía por lo que, con demasiada frecuencia, acudíamos a comprar trigo en las villas cercanas, sobre todo Baena. A partir del siglo XIX, las cosas van a cambiar.
domingo, 15 de junio de 2008
Perlas del Archivo Histórico Municipal de Doña Mencía, 03
03 Juramento del maestro albéitar
Tras haber sido examinado para ejercer de maestro albeytar y herrador se le concede el título para que ejerza su trabajo en cualquier sitio prestando el siguiente juramento “Defender el Misterio de
Actas Capitulares del AHMDM. 1832.
A David.
lunes, 9 de junio de 2008
Perlas del Archivo Histórico Municipal de Doña Mencía, 02
02 Se busca caballo padre
Así es. En la reunión de cabildo del 3 de marzo de 1764, en vísperas de una de las hambrunas más duras que afectó a la población de Doña Mencía a lo largo del siglo XVIII, se busca caballo padre para la monta de yeguas. Y como ir hasta Antequera resultaba demasiado caro y gravoso para las arcas municipales, se acude a D. Juan Antonio de
Para que buscar fuera lo que se podía encontrar en el pueblo con la calidad y garantías necesarias para los fines que se perseguían.
domingo, 8 de junio de 2008
Perlas del Archivo Histórico Municipal de Doña Mencía, 01
01 Maestro haragán
Acta de cabildo del 13 de diciembre de 1831
Un maestro escuela de Montilla presenta su título para avencindarse en Doña Mencía. A sus oídos ha llegado la noticia de que en nuestra villa “sólo hay un maestro de primeras letras que se llama Fco de Paula… pero que este interesado ha mirado y mira con indiferencia su magisterio por estar dedicado a la labor y con puesto público de vino en las propias casas de su habitación tan cercana al edificio de
jueves, 17 de abril de 2008
La hidalguía de los Valera

Junto al documento del acta capitular de 17 de enero de 1702, del AHMDM, en que se recibieron por nobles hijosdalgo a don Juan Balera Roldán y don Antonio Balera Roldán ermanos, adjuntamos parte del texto de la carta que con fecha de 23 de agosto de 1858 Juan Valera escribe desde Madrid a su hermana Sofia.
"Querida hermana mía: Acabo de recibir de Doña mencía un testimonio de hidalguía de los Valera, hecho en 1799, hecho con ocasión de ir el tío Pedro al Colegio de Artillería... La ejecutoria está sobre vitela o pergamino y dada por el rey don Felipe V, a principios del siglo pasado, en virtud de documentos que presentó el jefe de los Valeras de entonces, D. Juan Valera y Roldán, alférez mayor de la villa de Doña Mencía. En dichos documentos se probaba que descendemos por línea recta de varón de Juan de Valera, uno de los 27 caballeros leoneses que vinieron a guerrear contra los moros de Andalucía con el rey D. Alfonso XI, en el siglo XI. Se halló Juan Valera, como consta en la ejecutoria, en la toma de Olvera y en la de Teba, y en la conquista de otras muchas villas y castillos, y por último en aquella famosa y sangrienta batalla del Salado, donde los reyes de Castilla y León y de Portugal derrotaron al Miramolín de los almohades y acabaron con el gran poder del África, batalla que tan altamente ha cantado Camoes em Los Lusiadas..." Juan Valera, Madrid, 23 de agosto de 1858.
miércoles, 16 de abril de 2008
La primera cárcel de Doña Mencía, 1654

El documento que reproducimos corresponde a un fragmento del acta capitular del 25 de julio de 1654. En dicha sesión, además de recibir como regidor del Cabildo a Juan Valera Roldán, se leyó el decreto del duque de Sessa y Baena, señor de la villa, por el que se autorizaba la construcción de una cárcel en la villa pues es justo que aya y visto este Cabildo adimitieron y obedecieron con el acatamiento devido ... y mandaron se haga la cárcel en la parte más cómoda y combiniente de la villa... Y, mientras tanto, en las casas señaladas por cárcel en esta villa se echen las llaves suficientes. No iban por ello, por la falta de cárcel, andar los denunciados por la justicia como Pedro por su casa. Faltaría más.
Sobre las fiestas de San Pedro de 1650 II
lunes, 14 de abril de 2008
Capeos en la fiesta de San Pedro Mártir, 1650
"... dixeron que a tenido una carta del Sr Licenciado D. Rodrigo De vida Roldán, Corregidor de esta villa en que pide a este concejo disponga que para la fiesta del sr San Pedro Martir aya algunos capeos y leyda la dha carta acordaron en que si buscasen capeos fuera de esta villa se les causará mucha costa y que para el regocijo que se a referido ay labradores en esta villa que dan algunos capeos y caso que en la plaça donde se librasen se desgraciare alguno de ellos este Concejo los satisfará por lo que dos personas dijeren valer los agora y para el diputado de dha fiesta nombraron al dho jurado Alonso Felipe Romero y el presente en esta vila Lucas de Vera para que los dhos capeos les trayga a la plaça desta dha villa..." 25 de abril de 1650.
Total que para buscar a los toreros fuera del pueblo los había mejores en Doña Mencía, que el Ayuntamiento los socorrería si alguno de ellos se desgraciare.
Este es el primer documento que he encontrado en nuestro archivo municipal sobre la fiesta de San Pedro y su origen. Os iré añadiendo algunos más, también muy interesantes, sobre dicha fiesta.
domingo, 9 de diciembre de 2007
Regocijo de toros en Doña Mencía
Ya hablamos en otra ocasión de las fiestas -no han sido muchas, todo hay que decirlo- de toros celebradas en nuestro pueblo. Pero esto de los toros viene de lejos. En el acta capitular del 25 de abril de 1650 se dice que a instancias del corregidor de la villa se disponga “para la fiesta del señor San Pedro Mártir algunos capeos”. Y como los miembros del cabildo municipal de aquellos tiempos eran tan ahorradores como los de ahora y teniendo en cuenta que si se buscaba a los potenciales capeadores fuera de la villa ello “causaría mucha costa”, sobre todo cuando para el “regocijo hay labradores en esta villa que dan algunos capeos” –siempre ha habido jóvenes atrevidos en el pueblo- “y caso –continua- que en la plaza donde se librase se desgraciare alguno de ellos –que todo pude pasar- este Concejo los satisfará”. Fueron nombrados diputados de la fiesta el jurado Alonso Felipe Romero y Lucas de Vera “para que los dichos capeos los traigan a la plaza de esta villa” (la del Pradillo). En otras ocasiones, como ocurrió siete años después, y como se conserva en una hoja suelta de las actas capitulares de 1657, con motivo de una grata noticia del señor de la villa, duque de Sessa y Baena, “se hizo fiesta y regocijo” también, y este caso acompañado de “fuegos y cohetes y una procesión general en



